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“Mantener los subsidios es un beneficio para la familia salvadoreña”

Mariella Ortez
Redacción

El Centro para la Defensa del Consumidor (CDC) vigila de cerca los costos que se trasladan a los consumidores, principalmente en los servicios del gas propano y la electricidad. Los dos están subsidiados, y también han sufrido incrementos en las últimas semanas.

Los argumentos del alza giran alrededor de la alta factura que se paga por el petróleo, y por ende afecta a todos sus derivados, como el gas propano. Esta situación ha puesto en la palestra pública la discusión de eliminar la ayuda a las familias más pobres. Sin embargo, el Presidente Antonio Saca prometió que se mantendrá el subsidio. En el ambiente hay muchas dudas que se intentaron aclarar con el director de la CDC, Armando Flores.

¿Qué garantía existe de que se mantengan los subsidios?

Yo creo que lo importante es creer en la palabra del Presidente. A pesar de que el ex Presidente (Francisco) Flores ofreció que, durante su mandato, se mantendría el subsidio a la energía eléctrica hasta 200 kilovatios hora; lamentablemente, la promesa se rompió a los pocos meses.

Pero nosotros queremos entrar en un sentido positivo. Si el Presidente Saca ha dicho que se mantendrá el subsidio, hay que pensar que así va a ser, dado que —evidentemente—mantener esos subsidios es un beneficio para la familia salvadoreña.

¿Cuál sería otra garantía más tangible que la palabra del Presidente, tomando en cuenta experiencias anteriores?

Lo importante en el caso del subsidio de la energía eléctrica no es solo que se mantenga en el reglamento de El Fondo de Inversión Nacional de Electricidad y Telefonía, sino que también forme parte de la Ley Secundaria, es decir, la Ley General de Electricidad. En el caso del gas propano, está claro que su aplicación se deriva de acuerdo a lo que dice (el) Ministerio de Economía.

Si el Presidente está interesado en que los políticos no se sigan desprestigiando ante la población, lo que tiene que hacer el Presidente es cumplir su palabra; y los demás políticos hacer lo mismo.

¿Qué tan importante es para la familia salvadoreña que se mantengan el subsidio al gas propano y a la electricidad?

En el caso de la electricidad, significa un incremento que puede andar cerca de un 40%. Es decir, de eliminarse, inmediatamente, a las familias que se benefician con el subsidio de la electricidad se aplicaría el aumento del 40%.

Con el gas propano, evidentemente estamos conscientes que ese subsidio ha llevado a tener un precio relativamente accesible, comparado con otros países de la región. Y la eliminación puede llevar a colocar el precio de este producto con un incremento que puede ser más del 50% o el 100%, posiblemente. Lo que justifica este subsidio es la situación económica de la familia salvadoreña.

¿Cuáles serían las consecuencias de que se eliminen los subsidios?

Incrementaría el gasto familiar. Y por supuesto que contribuiría a generar más reclamos ciudadanos, desestabilización económica y social en el país. Hemos comprobado de manera contundente que la falta de aplicación de la Ley General de Electricidad ha llevado a encarecer la tarifa. Esto significa que el gobierno tiene que pagar más subsidios, que es dinero del pueblo, por no tener una tarifa justa.

De esta manera, si el gobierno quiere usar bien los pocos recursos que tenemos en el país, y que se dedican al subsidio, también debe no solo mantener el subsidio, sino también aplicar la Ley de Electricidad. Con su aplicación conduciría inevitablemente a bajar la tarifa eléctrica, y con eso beneficiar a los consumidores y dar un cierto alivio a las limitadas finanzas públicas.

¿Qué aspectos de la Ley de Electricidad no se están cumpliendo?

En primer lugar, la Ley en el año 2003 fue renovada. Y una reforma de la Ley es el artículo 79. Antes , este artículo decía que el precio de la energía para los usuarios finales se determinaría sobre la base del precio promedio en el mercado regulador del sistema. Esto fue lo que decía desde el 1998 hasta el 2003. En el 2003, se dice que el precio será consecuencia del precio promedio en el Mercado Regulador del Sistema (MRS), pero también del precio que se estime en el mercado de contratos. Al agregarse esa reforma desde ese año, el gobierno está obligado por ley a establecer una metodología para estimar el precio del mercado de contratos, y sobre esa base, junto con el precio promedio del MRS, determinar el precio de los consumidores.

Entonces, independientemente de cuánto les cueste producir energía a las generadoras, ¿ellas están ofertando al precio que es conveniente para sus finanzas?

Efectivamente. Porque ellos ven en la disposición de la Ley la oportunidad de hacer ofertas de energía en el MRS sobre la base de precios libres, porque no están obligados a declarar sus costos. Como saben que su energía es necesaria para completar la demanda, ellos se aprovechan de la necesidad de energía. Es decir que hay manipulación de precios en el MRS, entre otras causas por la falta de vigilancia de la SIGET (Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones) y por la Superintendencia de Competencia.

Además, hay pruebas de que en varias ocasiones, en el MRS, el precio del megavatio sube hasta 200 dólares, porque son las ofertas basadas en precios libres y no sobre la base de costos.

¿Cómo se justifican la existencia de estos subsidios, cuando algunos economistas señalan que estos mecanismos deforman las economías?

Creemos que los subsidios son necesarios para evitar mayores afectaciones económicas a los consumidores. Si tuviéramos una tarifa justa a nivel de la electricidad, que no fuera tan onerosa como el uso de red, servicio al cliente y cargo por energía, tal vez no serían necesarios. Pero la única manera de evitar que afecte es a través de un subsidio de un gobierno.

Evidentemente que la idea es racionalizar los subsidios. Y una manera de bajar la inversión de los subsidios es aplicando una mejor regulación tarifaria, que beneficie a los usuarios y a las familias que están conectadas a las finanzas públicas y el subsidio.

¿Los subsidios están llegando a la gente para la que se crearon o también se están beneficiando los que sí pueden pagar más?

En el caso de la energía eléctrica, (el subsidio) llega a un sector poblacional que, en términos generales, es la gente de menor recursos. En el caso del gas propano, evidentemente ahí hay desde un consumidor extremadamente pobre hasta uno extremadamente rico que se beneficia de este subsidio.

La tarea que el gobierno tiene es evitar que los ricos se beneficien de este subsidio. Mientras que no exista una fórmula que permita esa identificación, tendremos un subsidio del gas propano que aplica tanto para ricos como para pobres.