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Todo por sobrevivir: en busca de la remesa

Por: Marcela Villalta
Periodista

Luego de desafiar todo tipo de adversidades como endeudarse, vender bienes, hipotecar propiedades o pagarle una fuerte suma a un coyote, los migrantes deciden viajar hacia "el norte" a pesar de los peligros que corren al emprender esta odisea: pasar hambre, sed, frío y en el peor de los casos, perder hasta la vida. Pero, al final, toda esta aventura tiene un fin común: conseguir pasar la frontera con éxito para trabajar y ofrecerle un futuro mejor a la familia por medio del envío de remesas.

La decisión de emprender este camino de emigrar hacia el extranjero es una decisión difícil, que muchas veces se toma individual o colectivamente y que implica un quiebre en el núcleo familiar. Pero existen factores externos que obligan a muchos a dejar su país de origen y buscar suerte en otro. Para los indocumentados es un universo de grandes inseguridades, de una posición migratoria incierta, con riesgos de deportación y un escenario laboral difícil. Pero a la vez, la emigración se convierte, para muchos, en la única esperanza de obtener mejores oportunidades de empleos e ingresos superiores, educación y estabilidad social y económica.

Desde hace muchos años las migraciones hacia el extranjero han crecido considerablemente y nuestro país no ha escapado a este fenómeno. Durante el Conflicto Armado una gran cantidad de salvadoreños emigraron hacia los Estados Unidos con el fin de buscar un mejor futuro para sus familias, ya que en ese tiempo El Salvador atravesaba una severa crisis económica, política y social a causa de la guerra.

En los primeros cuatro meses, del presente año, el Banco Central de Reserva (BCR) contabiliza un total de $1,113.2 millones de dólares en concepto del envío de remesas, registrando un incremento del 8.1% con respecto al mismo período del año anterior. En el 2006 el país obtuvo ingresos por 3,315,7 millones de dólares, el 16% del PIB.

En nuestro país las personas deciden migrar por diferentes razones: la falta de oportunidades laborales, la exclusión social, la inseguridad o simplemente por la necesidad de vivir mejor .

"La mayoría de la gente no tiene acceso a educación, salud, seguridad ciudadana ni tampoco a trabajo ni salarios dignos. Es una situación de mucha precariedad la que se vive en el territorio. Esa es la principal razón por la que las personas decidan irse a otro lugar que les promete un mejor futuro para ellos", aseguró Gilma Pérez, Coordinadora del Programa de Migrantes del Instituto de Derecho Humanos de la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" (IDHUCA).

Las remesas se convierten en un ingreso que no es producido aquí en el país, pero ayudan para que un 24% de las familias salvadoreñas puedan cubrir sus necesidades básicas, según una encuesta del Ministerio de Economía.

Según la Ing. Lilian Vega, Jefa del Departamento de Economía de la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" (UCA) las remesas influyen en la estabilidad macroeconómica de nuestro país, por lo cual el gobierno ha ejecutado una serie de políticas importantes como la dolarización.

Los beneficios de estos recursos permiten que las familias receptoras obtengan una dieta alimenticia diaria. En la mayoría de los casos son las mujeres quienes administran estos ingresos, ya que por lo general es el hombre o jefe del hogar quien emigra para enviar dinero. Y es la mujer quien queda a cargo de la casa y de los hijos. Además, las remesas ayudan a hacer frente a la situación de pobreza por la que atraviesan muchas familias salvadoreñas para solventar educación, vestuario y salud. " Las remesas se utilizan para el gasto corriente, que es aquel que ocupamos día a día para vivir y sobrevivir como el pago de la alimentación o de medicinas. El punto es que no se invierte en cuestiones físicas como carro, empresa o casa, sino en capital humano, ya que gracias a que tenemos remesas podemos ir a las escuelas, tener mejores libros, ir a la universidad, entre otros", afirmó Vega.

"El destino de los envíos, en la mayoría de los casos, se utiliza para subsistir porque no es una remesa elevada y porque las condiciones de las familias que las reciben no les permiten pensar en invertir en algo que le pueda garantizar sustentabilidad en el futuro, sino que únicamente la están invirtiendo en asegurarse la vida para tener alimento, salud, educación y algunas veces mejorar la vivienda", expresó Pérez.

Únicamente durante el mes de abril se registró un ingreso por remesas de $293.7 millones de dólares, informó el Banco Central de Reserva. Para Vega "l as remesas representan el 18% del Producto Interno Bruto (PIB), es decir de cada $100 dólares que se producen en El Salvador $18 vienen de fuera", detalló.

Vega ha participado en diferentes estudios donde ha concluido que "las remesas ayudan a aliviar la pobreza, pero definitivamente no son una opción de desarrollo, porque las razones estructurales por las cuales los salvadoreños emigran continúan e incluso se profundizan", puntualizó.

El sacrificio de una madre

Hace 17 años atrás la Sra. Ángela de Lemus partió en busca del famoso "sueño americano" por lo que se fue de manera ilegal hacia Los Ángeles, Estados Unidos. De Lemus tomó la difícil decisión de emigrar para ofrecerle un mejor futuro a su hijo, Marlon Elvis Calleja, que en ese tiempo solo contaba con 5 años de edad. Siendo hijo único, quedó al cuidado de su abuelita materna quien le brindó todo el amor que su madre biológica no le pudo dar, ya que su padre los abandonó antes de nacer.

Este joven, que actualmente tiene 22 años, está consciente que su madre "se fue por amor" y por darle una vida digna. "Ella siempre me recuerda que todo lo hizo por mí", aseguró. Además, él reconoce que todos estos años ella se ha esforzado por darle lo mejor, aunque sea a la distancia. "Empezó como niñera y ahora trabaja como motorista de una señora que es inválida, es como su mano derecha y le paga muy bien. Hace dos años mi mamá se casó con un mexicano con el cual ya tenían 11 años de ser novios. A sus 47 años no ha tenido más hijos, porque considera injusto tener uno allá, si me tiene lejos a mí", contó.

Este muchacho acepta que gracias al dinero que le envían mensualmente ha podido subsistir y salir adelante para formarse como profesional. "Yo vivo totalmente de las remesas, porque no tengo nadie que me apoye económicamente. Ni siquiera tengo papá. Solo vivo con mi abuelita. Así que mi mamá es quien me da todo."

A pesar que las remesas son su principal fuente de ingresos, ya que estas ascienden a $1,500 dólares mensuales, las consecuencias de la distancia pesan y no tienen precio. Para este joven el no tener cerca a quien le dio la vida le ha hecho ser más independiente y responsable. Asegura que le ha dado un poco más de fuerzas, aunque hay momentos en los que se siente triste y melancólico como el día de la madre, su cumpleaños y navidad, porque quisiera estar con ella.

La primera y única vez que la Sra. De Lemus visitó a su hijo fue en septiembre de 2004, cuando le acababan de otorgar la residencia por lo que aprovechó pasar 15 días en El Salvador. "Creo que mi madre nos ha dado una vida mejor a mi abuelita y a mí. Pero m is planes a futuro son terminar la carrera aquí, porque es más barata. Luego pienso irme a los Estados Unidos para poder avalar el título y así trabajar allá. Además, quiero estar al junto a ella (su madre) y recuperar todo este tiempo que no ha estado a mi lado", afirmó Calleja.

En busca del "sueño"

Según proyecciones del PNUD y organizaciones defensoras de los migrantes son entre 500 y 700 personas las que a diario intentan abandonar el país para llegar a los Estados Unidos.

Las consecuencias de la migración son múltiples y entre estas se mencionan la división de la estructura familiar, la disolución de las comunidades a nivel más social. Además, de la influencia cultural en los modelos de consumo, de gustos, de vestir y de hablar.

"La característica de la emigración salvadoreña es que no se desvincula de su origen. Los salvadoreños cuando se van continúan manteniendo los lazos que han dejado con sus parientes y amigos y funcionan bajo un concepto de familia ampliado", recalcó Pérez.

La migración tiene elementos más atractivos para aquellos que son jóvenes, porque se les vende la idea que allá es más fácil conseguir empleo y ganar un mejor salario del que les pueden ofrecer aquí. Sin embargo, también se dan las situaciones de migraciones desesperadas que la viven por lo general los cabezas de familias, ya que no pueden ofrecerles a sus hijos un mejor nivel de desarrollo y entonces, tienen que irse para asegurarles un ingreso fijo que les permita cubrir las necesidades básicas de su grupo familiar.

Pérez ha participado en diferentes investigaciones en las que asegura que el impacto de la migración en los familiares que se quedan es muy grande, porque la estructura familiar se modifica a partir del que se va. Así los padres renuncian a su autoridad parental para cedérsela al hijo que ha emigrado, porque este se convierte en el pariente más valioso y en el que tiene más criterio para tomar decisiones.

Pérez sostiene que los salvadoreños son conscientes que a pesar de las cantidades que envían a sus familiares, saben que la calidad de vida de estos ha mejorado en un porcentaje muy pequeño y apenas les alcanza para subsistir.

"Estamos ante una disyuntiva todas las organizaciones, medios, políticos, investigadores y la comunidad educativa, por un lado nos gustaría insistirle a los Estados Unidos en la libertad de las personas para migrar y buscarse un futuro donde mejor les convenga, porque las políticas que están adoptando son muy restrictivas. Pero, al mismo tiempo, tenemos que hablarle al gobierno salvadoreño y recordarle que también está el derecho de no migrar, ya que la gente tiene la oportunidad de encontrarse futuro en su país, en el suelo donde nació y prácticamente ese derecho se les está violando cuando no se les ofrece oportunidad de desarrollo", concluyó Pérez.

Ingresos mensuales del envío de remesas
(En millones de de dólares)

Meses

2005

2006

2007

Enero

210.5

228.6

257.9

Febrero

214.9

238.9

254.1

Marzo

244.9

292.1

307.6

Abril

224.3

270.3

293.7

Mayo

250.1

317.0

Junio

234.6

276.8

Julio

217.6

272.0

Agosto

241.1

282.1

Septiembre

225.3

257.9

Octubre

231.8

283.7

Noviembre

236.4

263.1

Diciembre

298.7

333.2

Total

2,830.2

3,315.7

1,132.2

 

 

 

 

 

 

En Aumento

 

Con el paso de los años el envío de las remesas ha crecido a pasos agigantados. Así como también, la cantidad de indocumentados que deciden emigrar hacia los Estados Unidos.

•  Según el Banco Central de Reserva (BCR) las remesas tuvieron un alza del 8.1% durante el mes de abril en relación al mismo período del año anterior.

•  Durante todo el 2006 se contabilizó un total de $3,315.7 millones de dólares en remesas en El Salvador.

La BBC Mundo informó que hay un aproximado de entre 11,5 y 12 millones de indocumentados en Estados Unidos. Y se estima que alrededor del 5% (7,2 millones de personas) representan la fuerza laboral de ese país.
   
 
 
Vínculos
 

Las remesas de los emigrantes según la Comisión de Economía para América Latina y el Caribe (CEPAL)

 

Informe de remesas recibidas hasta abril 2007

   

Estadísticas de remesas del Banco Central de Reserva