Compostaje: una opción para la contaminación
Por:
Rosa Mixco
Periodista
Azadón, carretilla, pala y un par de botas de hule suelen ser objetos que nos indican trabajos como jardinería, siembra o agricultura; pero para 11 personas del municipio San Juan Buenavista, departamento de La Libertad, son utensilios de trabajo para la transformación de desechos orgánicos en abono, al cual se le apuesta para una agricultura más sana y natural en estos días donde reina la artificialidad de los productos comestibles.
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Foto: Rosa Mixco |
La mezcla de distintos desechos orgánicos como sobras frutales, cáscaras, hojas, entre otros, listos para el proceso de fermentación. |
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Desde hace cuatro años la alcaldía de La Libertad junto con residentes de la zona, sobre los 7,000 metros cuadrados que forman una manzana de terreno, arrancaron el proyecto de la elaboración de Compostaje, generar abono a partir de desechos orgánicos, para dar solución al problema de contaminación prominente de un botadero a cielo abierto sin regulación de la Corporación de Municipalidades (COMURES) ni del Ministerio del Medio Ambiente nacional.
"La agricultura orgánica es un práctica que tarda en dar buenos frutos, pero los productos obtenidos son mejor remunerados gracias a la población salvadoreña quiere adoptar la idea de comer productos libres de agroquímicos". La idea anterior, no es solo la propuesta de trabajo de Carlos López, encargado de la planta; sino también la férrea convicción con la que día a día acuden al trabajo, antes de salir el sol, en la planta de desarrollo en San Juan Buenavista.
Para Rafael Cano, ingeniero agrónomo de la Universidad de El Salvador, la construcción de pilas para el Compostaje tiene como objetivo la generación de un entorno apropiado para el ecosistema de descomposición. "El entorno no sólo mantiene a los agentes de la descomposición, sino también a otros que se alimentan de ellos. los residuos forman parte de este, pero los agentes más efectivos son las bacterias y otros microorganismos" comenta Cano, al evaluar el trabajo de la planta de producción.
Es un ambiente húmedo donde López monitorea la bodega donde ajustan las cantidades, proporciones de los ingredientes y la forma como se iniciará con la preparación. La fabricación de estos insumos no se constituye en un simple paquete de recetas de transferencia tecnológica, por el contrario; las distintas formas de elaborarlo y calcular la proporción de sus ingredientes, vienen del resultado de error y el acierto del saber tradicional de la práctica campesina.
Los integrantes del equipo de producción, separan toda la basura orgánica para la elaboración del compost. Primero acumulan una capa de unos 15 cm. de restos, luego cubren con cal, tierra y una cubierta de materia seca (zacate seco, paja , hojas secas, astillas o aserrín).
La mezcla de los ingredientes se puede realizar por medio de tres opciones que son: primera alternativa, optar por mezclar todos los ingredientes en fracciones alternas hasta obtener homogeneidad de toda la masa y, por capas, agregar el agua necesaria para obtener la humedad recomendada; en segunda posibilidad, se mezclan todos los ingredientes en seco y al final en una última volteada agregan el agua hasta conseguir la humedad adecuada o finalmente, es posible reunir cúmulos para mezclarlos por separado, quedando solamente una masa uniforme para luego se extenderá en el piso donde se religó.
Según Fernando Rivera, trabajador de la planta desde sus inicios, una vez ya terminada la etapa de mezcla de los ingredientes y controlada la uniformidad de la humedad, la masa se extiende en el piso y logra una altura de 50 cm. máximo. "Algunos de los agricultores creen que cubriendo con sacos de fibra la producción se hace más rápido. pero eso se debe hacer los primeros días de haberse fermentado" comenta Fernando, quien después enfatiza que se debe controlar la temperatura del abono con un termómetro ya que no es recomendable que se exceda de los 50º C.
Durante los primeros días, la temperatura del abono tiende a subir a más de ochenta grados centígrados, lo cual no se debe de permitir. Para controlarla, se deben hacer un total de dos mezclas o volteadas de todo el montón durante el día (una vez por la mañana y otra por la tarde); lo que permite darle una mayor ventilación al abono. Para Rivera, otra buena práctica para acelerar el proceso final de la fermentación es rebajar gradualmente la altura del cúmulo a partir del tercer día, hasta lograr más o menos una elevación de 20 centímetros al octavo día.
Del noveno día en adelante, la temperatura del abono comienza a bajar y estabilizarse. Es necesario revolverlo una vez al día. Entre los 12 y los 15 días, la fermentación ha logrado su maduración y su temperatura es igual a la temperatura ambiente, su color es gris claro, queda seco con un aspecto de polvo arenoso y de consistencia suelta. Por ultimo, la cantidad de abono a prepararse dependerá del tipo de cultivo y la frecuencia con que se implementará ya que el período de utilidad está en la etapa final de fermentación. Después de un par de días, el abono logra su estabilidad y está listo para enriquecer los cultivos naturalmente.
Todo lo anterior se hace sucesivamente hasta llegar a un nivel de 1.50mt. sobre el suelo. La base en que se realiza puede ser de cemento o suelo al desnudo. La pila se remueve cada 15 días aproximadamente. Después de 2 o 3 meses se tiene el abono orgánico con un aspecto granular.
No hay época específica en el año para realizar el proceso. "Se tiene dificultad en el invierno porque hay que cubrir la cama del abono con algún techo para evitar que se inunde y mueran los microorganismos encargados de degradar la materia orgánica" relata Rivera, quien considera que en verano lo que se debe de monitorear es la humedad durante el proceso de fermentación, si está muy seco deben agregar agua y si esta muy húmedo, suspender el remojo.
En San Juan Buenavista, el producto ya empacado se distribuye en sacos de 200 Lbs. el cual su precio oscila entre $5 y $7 cada saco. Para Sonia Moreno, pepenadora de la zona, el producto es bien vendido aunque no existan compradores establecidos. "Me parece que la gente viene a comprarlo. de ahí hay dueños de agro servicios que lo buscan, más con esto que los fertilizantes están caros quieren algo natural que ayude a la tierra a trabajar mejor" comenta doña Sonia, quien desde hace tres años trabaja recolectando desechos que puedan servir para le trabajo de esta planta.
El manejo de estos desechos sólidos, de los cuales nadie reconoce su procedencia, ha logrado proveer de trabajo a varios habitantes del municipio. Estos se desempeñen en la recolección de toda sobra que pueda ser utilizada, en la producción con mano de obra y en la venta post productiva del abono.
La solución a un problema contaminante, como lo es el botadero cercano, se ha convertido en una rentabilidad económica estable para los trabajadores, pues la falta de asistencia de las autoridades competentes acorraló las necesidades de estos y pusieron manos a la obra en la elaboración de un producto de excelente calidad, bajo costo frente a las alzas de fertilizantes agrícolas y de sublime credibilidad sobre la esencia de lo natural. |
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Beneficios del compostaje
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Mejora la estructura del suelo con una mayor retención de humedad en él que regenera su capa.
Con el paso del tiempo la tierra se vuelve rica en nutrientes por tanto, es más fértil para el cultivo.
Aunque su absorción en la planta es más tardada, el fruto obtenido esta libre de químicos. Es decir, es un producto orgánico.
La producción obtenida bajo estos nutrientes es mejor pagada en el mercado por su naturalida |
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Precauciones a tomar en cuenta
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Esta práctica debe ser complementada con medidas alternas de combate de plagas y enfermedades de las plantas.
Estrategias que incluyan sustancias elaboradas con productos naturales para poder decir que es un cultivo orgánico.
Repelentes de insectos elaborados a partir de productos botánicos como plantas aromáticas (ruda) o urticantes (como el chile). |
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