Estudios nocturnos, la asignatura pendiente en la enseñanza
Nancy Chávez
Periodista
Las Escuelas Nocturnas funcionan desde 1966, y surgieron como una respuesta para que la población adulta pueda continuar sus estudios académicos. Hoy, el reto de la calidad en la enseñaza sigue afectando al alumnado.
 |
Foto: Andrea Pinto |
Las personas buscan terminar su bachillerato en la noche, porque el título les permite acceder a mejores oportunidades laborales. |
|
Las innovaciones en el proyecto “Escuelas nocturnas” han sido pocas, la más importante de todas es el Plan Decenal 1995-2005 “Walter Beneke”. La Reforma Educativa pretendía realizar cuatro fundamentos para mejorar el nivel de educación: la ampliación de la cobertura, mejoramiento de la calidad, modernización institucional y formación de valores. Dichos objetivos, hasta el momento, no han tenido los resultados esperados.
El problema primordial radica en que el gobierno no brinda la atención necesaria a ese plan, y además no realiza las capacitaciones constantes a los profesores y profesoras que atiende a los adultos; por lo tanto, la calidad educativa es baja y los y las estudiantes no logran desarrollar todas sus habilidades intelectuales.
Según el Ministerio de Educación, existen 49 escuelas, divididas en 41 urbanas y 8 rurales que atienden en bachillerato; y 68 a la escuela básica, repartidas en 51 urbanas y 17 rurales. El básico contempla tres niveles, y cada uno se desarrolla en un año. En el primer nivel, se ven los contenidos de primero y segundo grado; en el siguiente, los de tercero y cuarto; y, en el último, los de quinto y sexto grado. En este momento, se atienden en toda la zona a mil 979 hombres y mil 494 mujeres, entre adultos sociales o cronológicos.
Los sociales son los mayores de 14 años que trabajan o tiene hijos, y se les dificulta asistir a una escuela diurna; y los cronológicos son las personas que por su apariencia física se reconoce a un individuo mayor y, por lo tanto, su experiencia en la vida lo limita a presentarse a una escuela para jóvenes. Todos y todas son atendidos por 149 docentes.
El Ministerio de Educación nombra a 146 maestros, y tres trabajan sin cobrar salario. Cada hora clase es pagada a $2.22. Al sumar las 40 horas mensuales que realiza cada maestro por el número global de docentes, esto da un total de 12 mil 964.8 dólares mensuales en pago de sobresueldos.
Escasez de tiempo
Según el técnico Educativo de la Unidad de Programación de la Dirección Departamental de San Salvador, Carlos Moto, el maestro es parte fundamental de esta labor educativa, ya que su función a parte de impartir clases es incentivar a los estudiantes a continuar con sus estudios: "La tarea del maestro es orientar y decir a la persona que sí puede, y que la educación es importante para mejorar su vida”.
Pero en la práctica la realidad es otra. Para la directora y profesora de tercer nivel del Centro Escolar “Rubén Darío” de Santo Tomás, San Salvador, Inés Carmen de Ramírez, el tiempo para impartir las clases es muy reducido (dos horas diarias) y es bien difícil encontrar un espacio para brindarles orientación psicológica a los alumnos y las alumnas. “Las clases son muchas, entonces el tiempo que tenemos lo aprovechamos para ver todos los contenidos”, explicó la maestra.
En el Ministerio de Educación existe la Unidad de Desarrollo Profesional, creada con el fin de realizar constantemente jornadas de capacitación para preparar y actualizar a los maestros que imparten clases en las escuelas nocturnas, y así mejorar la calidad educativa de dichas instituciones. De acuerdo con Moto, los entrenamientos son organizados los días sábados con el propósito de que no interfieran con otras actividades académicas.
“Solo los fines de semana se hacen estos talleres, porque no queremos también que estas actividades entorpezca el proceso de aprendizaje de los alumnos. En Santa Tecla (departamento de La Libertad) es la sede”, informó el técnico.
La crítica indicó que el Ministerio de Educación no promueve a nivel de escuelas nocturnas este tipo de entrenamiento, ya que, según la profesora del tercer nivel de la Escuela “Walter Thilo Deininger”, Sandra Molina, los maestros de esta escuela a lo largo de 15 años sólo han recibido una capacitación. "Creo que los profesores deberíamos de tener formación especial sobre lo nuevo que va viniendo. No nos actualizan, y trabajar con adultos es mucho más complicado, porque no se puede tratar a un niño igual que un adulto; entonces, el docente debe de estar preparado para ese cambio”, aseveró Molina.
Adultos se divierten
Actualmente y dentro del Plan 2021, impulsado por el gobierno de El Salvador y respaldado por la ayuda internacional, el Ministerio de Educación ha realizado otras reformas al método educativo de las escuelas nocturnas. Una de las innovaciones más recientes, para los alumnos del primer nivel, es el método llamado “ABC español”. En este, la dinámica de trabajo es lúdica con el propósito de que los adultos aprendan a leer y escribir de una forma más fácil. Todo se hace a través del juego.
“Nosotros implementamos este método en muchos lugares, y es como piezas de dominó que forman una historieta. En la medida que ellos relaciona el dibujo con la palabra, la frase o la silaba, en término de unos cuatro meses comienza a leer la persona”, afirma Moto. Asimismo el funcionario aseguró que hay otros proyectos, aunque no especificó cuáles.
En este último año, se actualizaron, revisaron y validaron materiales para mejorar la calidad de la educación y de formación de la persona adulta en El Salvador. El propósito es conseguir una población más deductiva, reflexiva, analítica y pensante, dejando a un lado el proceso mecánico de aprendizaje. Sin embargo, el personal docente aseguró que la calidad del alumnado que sale de esas escuelas nocturnas no es óptima, sobretodo el de tercer ciclo y bachillerato.
El profesor Hugo Flores, del Centro Escolar General Manuel Belgrano, de Santo Tomás, sostuvo que los alumnos salen deficientes debido al poco tiempo asignado, y a la falta de actualización del proyecto. “Es imposible cubrir todos los contenidos en temas como factorización y resolución de ecuaciones, los estudiantes salen bastante nulos y el Ministerio de Educación no hace nada para mejorar esto”, dijo Flores.
Y la maestra de la Escuela “Walter Thilo Deininger” manifestó que la mayoría entra a la escuela solo para obtener el título: “Muchos vienen porque en el trabajo les exigen un cierto nivel de educación”. En esta línea está Luis Andrés Gámez, de 22 años, estudiante de 7º grado, quien busca obtener un diploma de bachiller para conseguir un mejor trabajo: “Cuando salga de bachiller, voy a trabajar en un banco o en un almacén”. |
|
 |
| El alumnado de la deserción |
| |
- El 28 % de los estudiantes que se matricula en las Escuelas Nocturnas de San Salvador acaba por retirarse antes que termine el año escolar.
- El costo de la vida obliga a muchos a trabajar para ayudar económicamente a su familia, y los estudios pasan a un segundo plano.
- Según el Ministerio de Educación, el trabajo es la causa más grande de deserción en las escuelas nocturnas. Estela Guadalupe, de 16 años, dice que el estudio nocturno le resulta muy complicado: “Tengo que desvelarme en estar haciendo las tareas, porque en el día no me queda tiempo por estar trabajando”.
- Otra de las causas de deserción es el alto índice de delincuencia. El Ministerio de Educación ha focalizado algunos centros escolares como zona de alto riesgo. Las maras amenazan a los estudiantes y profesorado.
- La creación de proyectos como “Escuelas a distancia” está absorbiendo alumnos de las escuelas nocturnas. En al nueva modalidad, solo asisten una vez a la semana y eso lo hace atractivo a los ojos de los estudiantes que trabajan todo el día. |
|
|
| |
|
| |
|
| |
|
|
| |
|