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La adicción a los celulares, la nueva enfermedad de la juventud

Any Peña
Periodista

Los teléfonos móviles se han convertido en parte del día a día de la población, tanto así que, existe una “telefonitis” aguda que superó ya los niveles de lo considerado normal, en el mundo de las comunicaciones.

Foto: Claudia Torres

Los jefes y jefas de hogar ya recienten la factura de los celulares asignados a los hijos e hijas.

Todas las mañanas antes de irse a clases, Luisa Perdomo, de 19 años, estudiante de segundo año de Administración de Empresas, en la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA), prepara su bolsón y algo que nunca le falta es su celular: “Si lo dejo pueda ser que pierda llamadas muy importantes”. Como ella, muchos jóvenes, adultos y hasta niños y niñas han sido atraídos a la fiebre, para algunos, innecesaria, de los teléfonos móviles.

Actualmente, es común ver por las calles a la gente hablando por sus celulares o bien enviando mensajes de texto, una moda cada vez más popular debido a sus costos. En la región centroamericana, la telefonía móvil es usada por 10.9 millones de personas. El Salvador ya registra 2.2 millones de usuarios, lo cual nos convierte en el segundo país con mayor penetración (uso de celulares per cápita) después de Panamá, donde el 52 por ciento de la población (estimada en 1.6 millones de personas) usan celulares.

De acuerdo a los registros de la Superintendencia General de Energía y Telecomunicaciones (SIGET), mes a mes se venden 60 mil teléfonos. En la actualidad, se calculan 2 millones 40 mil celulares circulando, de los cuales el 73% utiliza tarjetas prepago.

En El Salvador, se tienen cinco compañías de telefonía celular: Tigo, Telefónica, Digicel, Claro e Intelfon. Esta última ha incorporado un servicio novedoso, el Push To Talk (PTT), telefonía por radio digital; sin embargo, cada empresa ofrece promociones y servicios diferentes a sus usuarios, aunque todas coinciden en proveer telefonía prepago y telefonía post-pago.

Telemóvil de El Salvador, con su marca Tigo, coloca mensualmente en el mercado un promedio de 65 mil líneas celulares nuevas. Dato que pone feliz al gerente general Maximiliano Leiva, quien explicó que a este ritmo en menos de un mes la firma alcanzará 950 mil usuarios. Esto permitirá que antes que finalice el 2006 se esté prestando el servicio a más de un millón de personas. “Nosotros registramos más de 140 millones de minutos mensuales, tenemos un incremento cercano al 20 por ciento”, informó Leiva.

Hay problemas

“Mejor trato de mandar mensajitos, porque me sale más barato que estar llamando”, declara Perdomo. Ella gasta un aproximado de 25 dólares mensuales en su teléfono celular. La mayor parte de los jóvenes que poseen un móvil generan estos costos a sus padres o madres, creando así un gasto extra en la economía familiar. Para la madre de Luisa, Carolina Perdomo, el tener un celular es un beneficio pero también es un gasto: “Lo bueno es que nos podemos comunicar a cualquier hora, lo malo es que no saben utilizarlo bien y hablan para cosas innecesarias”, explicó.

Como la familia Perdomo, bastantes jefes y jefas de hogar se preocupan ante los altos costos y también ante los problemas que puede traer el uso constante del celular. Y es que el pastel del negocio lo soportan los jóvenes, quienes utilizan el servicio de mensajes cortos en un 40% más que los adultos. De acuerdo a Francisco Gutiérrez Rodríguez, psicólogo, el móvil es un sinónimo de status y prestigio. “Los niños y adolescentes exigen que el celular reúna ciertas características, por ejemplo que permita enviar mensajes multimedia, tocar archivos mp3, que tenga cámara, que sea ultra delgado, a fin de sentir que pueden competir con el resto de sus amigos,” explicó el profesional.

Gutiérrez subrayó que los celulares han sido absorbidos por el mundo de la mercadotecnia, ya que facilitan el acceso a otros objetos de consumo: “En los medios de comunicación invitan al joven a enviar un mensaje con miras a que reciba información de espectáculos, consejos para atraer a la pareja, horóscopos, etcétera, lo que evita el desarrollo de habilidades sociales que les permitan relacionarse con otros”.

En esta línea, psicólogos franceses han realizado estudios para definir algunos síntomas y posibles causas de esta adicción. Los síntomas más comunes son: sensación de susto o alarma al olvidar el celular; sensación de que algo malo va a ocurrir porque no se tiene el teléfono, escucharlo sonar aun estando dormido o teniéndolo apagado, tendencia a chequear constantemente para ver si no ha sonado, realizar llamadas o enviar mensajes sin una razón específica, entre otras.

Las causas se resumen, por lo general, en dos: el fácil acceso que se tiene a este servicio y la aceptación social que existe. Esta nueva adicción a la tecnología ha llevado a realizar investigaciones sobre desórdenes de conducta y a establecer que personas con problemas para entablar relaciones interpersonales, debido a una baja autoestima o a una nula capacidad de socialización, encuentran en la tecnología el medio ideal para despojarse simbólicamente de su cuerpo e interactuar con otras personas de manera anónima e impersonal, por medio de los móviles.

Da felicidad

Y es que de acuerdo con el psicólogo James Philips, de la Universidad de Monash, en Melbourne, Australia, cada personalidad produce una forma diferente de usar el teléfono celular. Según estos resultados, las personas con baja autoestima tienden a buscar cierta reafirmación en el uso de los teléfonos o se sienten infelices y utilizan los móviles para entrar en contacto con otras personas. Por el contrario, las personas extrovertidas tienden a usar el móvil para ponerse de acuerdo con gente del trabajo o con múltiples amigos.

La utilización del celular se convierte en adicción cuando pasa a ser una conducta repetitiva que resulta placentera, y que, como las demás adicciones, genera una pérdida de control por parte del sujeto. Con respecto a esto, en España se realizó un estudio con la asociación, en pro de la niñez, “Protégeles”. El estudio realizado con chicos de entre 11 a 17 años, demostró que un 38% siente zozobra cuando no tiene el móvil entre sus manos. La necesidad de los teléfonos acarrea un gasto económico importante. Un 11% de los participantes en el estudio confesó que mintió e incluso sustrajo dinero a sus padres para abonar la factura del teléfono.

Otros estudios realizados por la empresa encuestadora surcoreana Digital Lab destacan a las mujeres como las más propensas a ser víctimas de estas adicciones. Un 82.5% de las personas que sufren algún síntoma a esta adicción son féminas, mientras un 69.8% de los adictos son hombres. El uso constante del teléfono celular trae diversas consecuencias. En los niños, niñas y adolescentes se ha generado una dolencia similar al famoso síndrome del túnel carpiano, el cual suele aparecer por el uso inadecuado y excesivo del teclado. En el caso de los celulares se debe al uso constante del teclado para enviar mensajes de texto.

El túnel carpiano es el conducto por el que pasan los tendones de los músculos flexores de los dedos y el nervio mediano, que controla tanto el dedo pulgar, el índice como mayor. Comienza en el antebrazo, atraviesa la muñeca y finaliza en los dedos. Cuando se somete a la muñeca a un uso excesivo y repetitivo, flexionándola y extendiéndola constantemente al escribir, se produce una inflamación en los tendones y las vainas que los recubren, estrechándose el conducto y presionando sobre el nervio mediano. Los síntomas son dolor, calambres nocturnos y hasta pérdida de sensibilidad y fuerza en los dedos.

Riesgo de enfermedad

Otro de los problemas que pueden ocasionar los celulares son los cambios de temperatura en el organismo. Varios estudios han demostrado que las radiaciones de los móviles pueden producir cambios en la temperatura en áreas del cuerpo que son más sensibles al calor como los ojos (formación de cataratas) y los testículos (disminución en la producción de espermatozoides). En este último caso de acuerdo con los investigadores de la Sociedad de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE por sus siglas en inglés), la radiación reduce el número de espermatozoides en un poco más del 30%. Además, los espermatozoides restantes, según explican, se mueven de manera anormal, reduciendo las posibilidades de reproducción.

Una de las enfermedades más comentadas entre los usuarios de celulares es la posibilidad a padecer tumores cerebrales. Recientemente se han realizado investigaciones que parecen indicar la tendencia a aumentar el riesgo de tener este padecimiento. Sin embargo, es necesario profundizar más en dichos estudios para lograr una afirmación más certera.

Las empresas de telefonía afirman conocer sobre muchos de estos problemas, aunque, hay poco de lo que se les pueda responsabilizar. “Sabemos que trae malas consecuencias, pero el uso del aparato queda a juicio del usuario. Además los fabricantes son claros en explicar los posibles daños”, afirma Leiva, de Telemóvil de El Salvador.

A pesar de los efectos negativos, la telefonía móvil y sus usuarios aumentan día con día y la única solución posible por el momento es la de fomentar en los jóvenes y demás un uso racional de estos aparatos. Tal como nos recuerda el psicólogo Francisco Gutiérrez Rodríguez, “los padres deben crear una distancia crítica en la que ayuden a los jóvenes a relacionarse más allá de los aparatos tecnológicos y a impedir que condicionen sus necesidades”.

La cultura, la gran perdedora
 
  • El uso de mensajes de texto ha llevado al empobrecimiento lingüístico de los escolares ya que se han acostumbrado a sintetizar los mensajes, reduciendo frases, eliminando signos, reglas ortográficas y a mezclar idiomas.
  • En la actualidad, en el mundo existen dos mil millones de usuarios de telefonía móvil y para el año 2008 se prevé un crecimiento a tres mil millones.
 

 

 

 

 

 

 

 

 

Saltos tecnológicos
 
  • Los celulares son la herramienta tecnológica de mayor uso en el mundo, éstos se van adaptando a las nuevas tendencias.
  • Desde su creación los celulares han bajado de peso y tamaño.
  • Asimismo, ya no sólo sirven para hablar, cada vez más parecen mini computadoras, con capacidades para enviar mensajes de texto, escuchar música, tomar fotos, grabar videos, etcétera.