Entre fiestas, garajes y bares
Wendy Peña
Periodista
Obtener el equipo de sonido, adquirir la guitarra o el bajo y encontrar el sitio dónde mostrar el talento musical son los principales inconvenientes que enfrentan los futuros talentos de la música nacional.
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Foto: Metamorffosis |
El alza en los precios del combustible preocupa a la ciudadanía que ve como su prepuesto ya no alcanza a cubrir la factura en las gasolineras. |
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Son las 2:30 de la tarde y afuera de Skizofrenia , un bar de la Colonia Miramonte, en San Salvador, todo parece tranquilo. Poco después, personas, entre los 13 y 40 años de edad, salen de una de las puertas del lugar y caminan por el pasillo. Se quejan del calor y la distorsión del sonido, pero hablan bien del ritmo de la banda que toca.
Al cruzar la puerta, el clima es sofocante. Hay por lo menos 20 saltando o simplemente escuchando las canciones del grupo Necrosadic, una banda de Metal Extremo ( “Death metal”), género nacido gracias al Heavy Metal y este a su vez del Trash Metal . El Death Metal es agresivo y rápido. Es catalogado como el género musical más pesado. Las voces son ásperas y, en la mayoría de ocasiones, incomprensibles. Las letras de las canciones del grupo tienen una peculiaridad marcada por la creatividad: son segmentos de una historia que relatan la vida de una adolescente suicida. Los músicos afirman que las líricas que ellos componen son en inglés, ya que tienen una proyección internacional y buscan dar a conocer el talento musical salvadoreño en los países de habla anglosajona.
“Un toque es un concierto donde hay menos personas, pero se ve más contacto con el público”, grita Teresa Andrade, de 21 años de edad, tratando de hacer que su voz se escuche a pesar del fuerte sonido de los instrumentos, mientras disfruta de una fría jarra de cerveza y un cigarro. Estos eventos, por lo general, se realizan en bares debido a que no hay sitios donde las bandas puedan dar a conocer su trabajo y “porque sale bien”, hablando en términos económicos.
“Por lo general, no se debe alquilar ni pagar nada en estos lugares”, explica Luis Cáceres, de 19 años edad, guitarrista de Necrosadic . Estas actividades se realizan gracias al esfuerzo de los grupos que se coordinan para darse a conocer al público. Primero ven si consiguen una o dos bandas para que toquen, después buscan el lugar y el sonido. Luego sólo faltan los invitados. A partir de ese momento corre la voz del toque .
De entendidos
Los amigos de los músicos divulgan el concierto que se realizará y así se corre la voz. De ese modo, logran que cada vez más jóvenes acudan a los toques. Marcelo Reyes, de 23 años de edad, dice que es bien difícil darle promoción a los eventos, ya que el tipo de música que se toca no es comercial y tampoco es aceptada en todos los bares. “A la ‘mara' de los bares lo que les interesa es vender, y si no hay música que venda no te dejan tocar”, afirma.
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Foto: Metamorffosis |
El Estado tiene pocas líneas de ayuda a los grupos emergentes que asimismo deben crecer como músicos realmente profesionales. |
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Marcelo estudia Comunicación Social, en la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA) y, en sus momentos libres, toca el bajo en Gravedad Zero . Ésta es una banda de Emo, g énero derivado del Hardcore . Las letras reflejan sentimientos encontrados: rabia, decepción, amor, etc. Ellas se mezclan con sonidos pesados, gritos desgarrados y partes sobrias. Tanto el Emo y el Hardcore son derivados del Punk que pone mensajes reales con cargas sociales izquierdistas y anarquistas. Los tres géneros se basan en la armonía sonora de baterías agresivas, guitarras distorsionadas y veloces.
Tres horas más tarde ha terminado el espacio que se había brindado en Skizofrenia . Es hora de desmontar la batería y de que cada grupo recoja sus instrumentos. Todos y todas salimos del salón que carece de ventilación. Hay quienes se retiran inmediatamente del lugar, otros nos quedamos un rato más. La barra comienza a llenarse de personas y cada vez se ven más jarras y botellas de cerveza yendo de un lado hacia otro. La mayoría son amigos y amigas de los integrantes de la banda, y uno que otro ‘colado' que llegó de casualidad.
Sin voces femeninas
Es raro ver mujeres en las bandas. “Ha resultado un poco complicado conseguir a una vocalista femenina, puesto que casi no hay ‘chavas' a las que les llame la atención pararse frente al público y cantar”, dice Reyes. “Las hemos invitado pero les da pena”, afirma Óscar Gómez, de 19 años de edad, guitarrista de Azul (Zero), grupo de Rock Alternativo . Quizá esa es la razón por la que no vemos al sexo femenino con regularidad en la tarima a la hora de los toques . Pero Carolina Magaña, de 20 años de edad, bajista de Overground, otra banda de este mismo género, dice que es bien difícil ser la única ‘chera' entre tanto ‘chero' a la hora de los toques .
Margarita Quezada cuenta que antes de tocar nadie apuesta por su talento, pero que luego de hacerlo se gana el respeto musical de parte de los músicos. “Yo vengo a ver los toques, pero no me gustaría que me vieran a mí allá arriba”, dice Adriana Marcenaro, de 16 años de edad, estudiante del Colegio Guadalupano. “Me daría pena que me vieran allí. A esta ‘chera' que toca el bajo, se ve que le gusta”.
La Secretaría de la Juventud es la encargada de velar por el desarrollo integral de las y los jóvenes salvadoreños. Para promover a estos grupos musicales se realiza un evento anual: el Musifest. Con él se busca impulsar a todas y todos aquellos jóvenes que estén interesados en introducirse en el mundo de la industria musical nacional y como incentivo se otorga un premio de 2 mil 500 dólares a las bandas que mejor se desempeñen en su presentación.
“Consiste en dar a conocer el talento que existe en los jóvenes en cuanto a la producción de música, ya sea propia o sean covers -canciones que no son originales de las bandas-”, comenta William Molina, miembro de Creatividad Juvenil, de la Secretaría de la Juventud. El evento dura tres días. Se organizan las bandas por Metal, Rock y Alternativo. Se toca una categoría por día . Un jurado calificador, capacitado en la materia, selecciona a las bandas y al final del día se anuncia quién es el ganador.
El llamado a los aspirantes a participar se hace a través de una convocatoria nacional, un mes antes del evento. Se proporciona un documento de inscripción, de manera virtual o material, que tienen que llenar con todos los datos requeridos: número telefónico de un representante del grupo, nombres completos de los músicos, nombre del grupo, canciones a tocar y el contenido de las letras.
Posteriormente, se ordenan los datos y luego se llama a las bandas para enterarlas de las fechas, horas y lugares a los que deben presentarse a audicionar o a realizar su primera presentación. Mientras tanto, la Secretaría de la Juventud trata de divulgar el evento a través de los diferentes medios de comunicación. El ente gubernamental obtiene ayuda de la empresa privada, tanto de radios, como de televisoras y medios impresos. Además, cuenta con su página web ( http://www.jovenes.gob.sv/ ) y con la capacidad de imprimir banners y afiches.
Falta de información
A pesar de los esfuerzos que se hacen para coordinar el evento, los participantes no sienten que sean completamente efectivos. Uno de los problemas a nivel administrativo que se presentó en la última edición del Musifest (24, 25 y 26 de marzo de 2006) fue que algunas bandas tocaban con un tipo de distorsión (diferencia de señales que entran al equipo de sonido) para las guitarras que no se informó a tiempo a los concursantes.
“Tocamos un poco mal. A los primeros que participaron (en el primer Musifest) sí les dijeron, pero ahora no”, comenta Gómez. Además, hubo problemas de promoción. Reyes dice que para la categoría de Alternativo (clasificación que se llena con todos aquellos géneros que no son Rock ni Metal ) no existió mucha afluencia de personas. También creen que le falta más divulgación a la convocatoria de inscripción, ya que su grupo se inscribió el último día, a última hora, por falta de publicidad de parte de la Secretaría de la Juventud.
Por lo anterior, los músicos están inconformes, piensan que la Secretaría de la Juventud debería estar más atenta a este tipo de esparcimiento juvenil, ya que los toques deben realizarse en bares, donde la gente en algunas ocasiones llega a emborracharse. “La secretaría de la Juventud es la Secretaría para la juventud que ellos (los que trabajan allí) conocen”, reflexiona Cáceres y su compañero Reyes agregó: “Lo hacen para quedar bien, de otro modo organizarían toques más seguido”.
Asimismo, critican la falta de canales adecuados para llegar a la juventud. La mejor prueba que esgrimen es que únicamente han organizado Musifest, después no hay otro espacio para ellos. ¿Qué existe? Los bares o las casas de los amigos y como lo hacen por la música la mayoría de ocasiones no cobran. Los ensayos son en viviendas alquiladas, en los dormitorios de algunos de los músicos o simplemente en un garaje. Por horas disfrutan de la música que después mostrarán en los conciertos y en el Musifest.
| Algunos detalles |
- Según la Secretaría de a Juventud, hay un aproximado de 90 agrupaciones que se han inscrito en las dos ediciones de Musifest.
- La manera de darse a conocer tocando en los bares nació en la década de los años 60's, con bandas como Hielo Ardiente y Los Vikings.
- En algunas ocasiones, los integrantes de las bandas logran que los administradores de los bares les den el 10% de las ganancias, obtenidas a la hora de los toques . Los negocios en los que se hace este tipo de tratos son muy escasos.
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