Catedral de Santa Ana pierde valor histórico
Por
Carlos Najarro
Periodista
A pesar de que la Catedral es un bien cultural, protegido por la Convención de La Haya, existen debilidades en la restauración y la seguridad del proyecto. La obra avanza a paso lento y el contrato del Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (CONCULTURA) con la empresa constructora finaliza dentro de cuatro meses.
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Foto: Carlos Najarro |
Un obrero hace subir un balde con mezcla de cemento y tierra blanca para colocar las frondas y los ganchillos que son adornos arquitectónicos, propios de inicio del siglo XX. |
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La Catedral de Santa Ana tiene el "escudo azul" que lo convierte en un bien cultural protegido. Fue señalizado durante el plan piloto, impulsado por CONCULTURA, miembro del Comité Interinstitucional de Derecho Humanitario de El Salvador (CIDIH-ES). Desde septiembre de 2004, se comenzó el proyecto para hacer cumplir el Derecho Internacional Humanitario (DIH), enmarcado en los Convenios de Ginebra y los dos Protocolos Adicionales. Asimismo está la Convención de La Haya, de 1954, para proteger el Patrimonio Cultural de los países firmantes, de los cuales El Salvador forma parte.
En caso de conflicto armado, los combatientes saben que no deben atacar Catedral. Y dicha protección se mantiene en tiempos de paz. "CONCULTURA y varios sectores de la comunidad de Santa Ana trabajan en conjunto para llevar a cabo la restauración que ahora se está realizando. Es un proceso lento, yo no creo que se termine para este 2008", opinó el Vicario Parroquial de la Catedral, el padre Carlos Lovos Argueta. En efecto, la entidad gubernamental apoya en buena medida la restauración de las dos torres de la fachada y sus campanarios, por un costo de 150 mil dólares.
Manuel de Jesús Cardoza y Marco Antonio Gazar son dos obreros que se dedican a reconstruir las piezas que adornan las torres. "Nosotros hacemos replicas de ganchillos y de frondas, nos sale más rápido volverlas hacer que restaurarlas. [...] Hasta ahorita llevamos 40 de estas piezas y nos faltan bastantes todavía", explicó Cardoza. El valor cultural de la Catedral es dañado porque las piezas originales ya no se vuelvan a utilizar.
CONCULTURA contrató a la empresa Rodríguez Campos Construcción que pretende terminar la obra en julio de 2008. Ella tiene a 12 obreros y varios auxiliares, quienes hacen mezcla de cemento, lavan y cepillan. Todos trabajan de lunes a sábado, a tiempo completo, de siete de la mañana a cuatro de la tarde.
El ingeniero de planta, Eduardo Carpio, es supervisado todas las semanas por el personal del Departamento de Patrimonio Cultural de CONCULTURA. "Siempre mandan un arquitecto y dos ingenieros, revisamos los planos, subimos a las torres para chequear las medidas, entre otras cosas", expresó el ingeniero Carpio.
ComUnica se presentó a buscar la postura de la arquitecta Irma Flores, encargada de la Coordinación de Zonas y Monumentos Hitóricos, en el edificio A-5 de CONCULTURA en San Salvador, el 23 de abril pasado. Ella se excusó de dar la entrevista porque tenía una reunión. Así mismo se habló por teléfono a la Diócesis de Santa Ana, donde el auxiliar del obispo, Monseñor José Elías Rauda, dijo que como solamente tenía 15 días de haber llegado de Guatemala desconocía el proceso de la obra.
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Foto: Carlos Najarro |
Manuel Cardoza le quita un molde al ganchillo para después pintarlo con un tono natural. |
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La seguridad es también un problema. Hace menos de un mes se reportó un robo de herramientas de construcción. "Unos hombres se subieron por las barandas exteriores de la iglesia y llegaron hasta las torres para robarse material de los obreros [...] Este incidente se dio por la noche", añadió el padre Lovos.
Otro motivo de preocupación es el constante desprendimiento de ladrillos y cemento antiguo. Las personas que ingresan a la Catedral deben tener cuidado y estar pendientes con la mirada hacia el cielo por cualquier objeto que caiga. "Los trabajos no impiden que los feligreses vengan a las actividades de la iglesia, son muchas las personas que vienen por la fe que tienen", afirma el vicario Carlos Lovos. Aunque sí aceptó que hay alrededor de un 30 % de personas que solo visitan la Catedral por ser esta un monumento histórico.
"Se ve muy diferente de cuando vine hace seis meses (refiriéndose a la Catedral), el color de la fachada se ve más bonito y cuando terminen los trabajos va quedar mejor", opinó Angélica Hernández, de 78 años.
El escudo azul ha pasado desapercibido por las personas que entran a la Catedral, ya que se ha obstaculizado su visibilidad por la instalación de un rótulo que dice: "Estamos restaurando tu Catedral", y firma la Asociación pro Restauración Catedral de Santa Ana. Sin embargo, en vez de hacer una obra de restauración están cambiando las piezas originales por otras de cemento con tierra blanca. Sin ningún valor histórico ni cultural.
Las piezas que están quitando datan de 1906, pero las nuevas tendrán fecha de 2008. Tal vez los visitantes de la Catedral de Santa Ana no identifiquen el escudo azul ni la pérdida de valor, como bien cultural, que sufre el templo más emblemático de la Ciudad Heroica.
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| El custodio de los bienes culturales |
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La Convención de La Haya de 1954 exige medidas protección en tiempos de paz para los patrimonios culturales, elegidos por el Estado. |
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Las Altas Partes Contratantes se comprometen a preparar en tiempos de paz, la salvaguardia de los bienes culturales, situados en su propio territorio, contra los efectos previsibles de un conflicto armado, adoptando las medidas que consideren apropiadas.
Artículo 3
Convención de La Haya del 14 de mayo de 1954 para la Protección de los Bienes Culturales en Caso de Conflicto Armado.
Fuente: Convenio de La Haya de 1954 |
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