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VIH/SIDA exige derechos en vida

Por Karen Ramos
Periodista

Muchos desconocen la lucha social que se tiene contra la discriminación de las personas que portan el virus. Mientras muchos sanos huyen de las múltiples responsabilidades que se requieren para combatir la mortal enfermedad, un solo hombre infectado es capaz de levantarse a tomarlos.

Foto: Karen Ramos

Jaime Argueta, fundador de la Asociación de personas positivas Vida Nueva, fue uno de los primeros en declarar y exigir sus derechos.

Hace 10 años, Jaime Argueta, presentó en el mes de mayo de 1998, síntomas característicos de Tuberculosis que le fueron diagnosticados hasta el mes de septiembre del mismo año.

Los indicios de la enfermedad son conocidos por los médicos al ser muy esenciales. La tardanza en el reconocimiento le hace opinar con certeza que hubo factores que determinaron negativamente en su vida para estar por primera vez al borde de la muerte.

La unión de causas como la negligencia médica, la discriminación, la apatía de los galenos por hacer un buen esfuerzo o incluso la ignorancia, hacen pensar a Argueta que el diagnóstico de Tuberculosis ganglionar, sería uno de los acontecimientos dañinos que se multiplicarían con el tiempo

La infección fue el motivo real para que en el lugar donde trabajaba le prescindieran de sus servicios; aunque para la organización en la que laboraba, sólo se trato de un "término de contrato".

Argueta lamenta que observaba casos en 2005 y era muy frecuente conocer que en los hospitales de El Salvador, grupos de personas que viven con el Virus de Inmuno Deficiencia Humana (VIH), y Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA) categorizadas PVS, con evidente sintomatología de Tuberculosis y que no eran diagnosticadas de manera correcta.

Infectados debutan con Tuberculosis

Por lo general, los pacientes infectados por el VIH se inician con la coinfección Tuberculosis-VIH, haciéndose necesario ejecutar acciones de defensoría para sus derechos y así poder manejar con mayor responsabilidad la enfermedad.

Ya en el mes de octubre de 1998, sus derechos eran nulos para contrarrestar su futura marginación social. Argueta logró ganar una plaza en el proyecto "Reinserción socioeconómica de excombatientes del conflicto armado en diez municipios del departamento de Morazán", de la Unión Europea.

Al presentarse a firmar el contrato lo inician con sus labores. Es entrevistado por los codirectores nacionales. Ellos no lo investigaron por la experiencia laboral, sino por sus últimos problemas de salud. Argueta temió que ellos ya conocían sobre la posibilidad de que él podía tener VIH.

En este episodio nefasto de su vida, no lo contrataron en esa ocasión sino cinco meses después. Le concedieron una plaza diferente a la inicial, un sueldo menor, un contrato por dos meses y la condición de prestar servicios profesionales, es decir, que no tuvo seguridad social.

En agosto de 1999 fue ingresado en el hospital nacional San Juan de Dios, en San Miguel. La causa fue conocida como Candidiasis esofágica que es una infección que dificulta ingerir por tener hongos en el esófago. Es muy común en individuos con un sistema inmunológico deficiente.

Foto: Karen Ramos

La asociación nacional de personas positivas "Vida Nueva" ayuda a las personas y la acompaña en su vida con VIH y les aconseja y trata de hacerles un mejor estilo de vida.

Diagnóstico motivo de exclusión

Dentro del hospital, Argueta recuerda que fue aislado hasta el quinto piso del nosocomio. Las condiciones de higiene no existían y para no ser expuesto por el personal o usuarios del hospital lo acostaron en una camilla cercana a las bartolinas de los pacientes de psiquiatría.

El atropello de sus derechos no sólo han sido en la atención en salud, sino en que no se le preguntó si accedía a realizarse la prueba de Elisa ?o del VIH?, y ni mucho menos que se le pusiera un rótulo fuera de su cuarto en el que se leía: "Paciente con SIDA".

Este suceso fue de su conocimiento al ser comentado por sus familiares y amigos que llegaron a visitarle. Ellos fueron quienes se dieron cuenta de su diagnóstico a través de una hoja de papel bond pública y no por un médico o enfermera asignado.

Thelma ?compañera de vida de Argueta?, tuvo que escuchar la sugerencia del médico que consistía en darle de alta, ya que era más fácil sacarlo del hospital vivo que muerto por el complejo papeleo que generaba un cadáver con VIH.

El pronóstico de vida era de dos meses, por consiguiente, el contrato de su trabajo no fue renovado. No sólo eso perdió, faltaba una serie de hechos que le revelarían que la marginación social sería el golpe más potente con el que debía de batallar.

Sociedad mata a toda víctima

A pesar de perder su trabajo, las deudas por tarjetas de crédito y los bancos siguieron implacables. Argueta fue embargado y vendió los bienes materiales de su hogar para aminorar algunos costos.

Los amigos y amigas desaparecieron. No escucharon la prevención que Argueta intentó decirles para modificar el comportamiento y actitudes que eran similares a las de él.

Su nuevo hogar fueron los hospitales de San Miguel, Zacamil, Rosales, Médico Quirúrgico y Especialidades. Era preferible pasar en los nosocomios que en su residencia porque todo habitante de su colonia o vecino prefería dar la vuelta a la cuadra que pasar frente a la "casa de los sidosos".

El tener que pasar por prácticas dolorosas por las repetidas veces que padeció de Candidiasis esofágica tales como punciones lumbares, biopsias de medula óseas, tragos de bario lo hacían sentirse como un conejillo de indias.

Se le negó exámenes invasivos de diagnóstico como endoscopías y cateterismos, y procedimientos quirúrgicos para una hernia del hiato al final del esófago. Y el golpe más trascendente fue el abandono de su compañera de vida, quien no resultó infectada por el virus.

Derechos como armas ante futuro

El reconocer ante la sociedad que no es un "sidoso", más bien, una persona que vive día a día con el VIH/SIDA, le facilitó tomar y abrazar sus derechos no como un portador de la enfermedad, sino como un ser humano.

Hace tres años fue activista de una Asociación en Costa Rica, donde se destacó con diferentes denuncias, entre ellas, un artículo titulado: "La Asociación 'Agua Buena' denuncia ante la opinión pública Violación al Derecho de la Confidencialidad de las PVS por parte del Jefe del Programa Nacional del VIH/SIDA en El Salvador", publicado en octubre de 2005.

Por hoy, es el Presidente Ejecutivo de la Asociación Nacional de Personas Positivas Vida Nueva, y desde ahí trabaja en proyectos capacitadores con estrategias específicas para dar consejería a personas infectadas por el virus.

Desde inicios de 2008, Argueta tiene una nueva pasión para seguir viviendo y aprovechar su tiempo. Junto a su asociación ha lanzado una "Estrategia de Lucha contra el VIH/SIDA y la Tuberculosis en Grupos Vulnerables para la Reducción de la Pobreza en El Salvador 2003 -2008".

La estrategia es un proyecto de capacitación que dio inicio en 2008 para disminuir el estigma y discriminación en poblaciones en condiciones de vulnerabilidad llamado "Proyecto Hermandad". Quién diría que un solo hombre que ha sido golpeado por la vida pueda devolverle algo positivo a esta y superarse en un país lleno de prejuicios.

 

 

 

 

 

Plan estratégico para el 2010
 

El presente "Plan Estratégico Nacional para la prevención, atención y control de VIH-SIDA e ITS 2005-2009 en El Salvador" es un excelente contribución y tiene mayor valor al ser producto de un proceso de consulta con todas las instituciones y organizaciones relacionadas con el tema. Proceso que da un gran potencialidad para cumplir con las metas y resultados repuestos, los organismos responsables de la implementación: El MSPAS,

CONASIDA, Fondo Global, ONG, el Comité Técnico Asesor y las diferentes alianzas contribuirán a: a) coordinar la respuesta nacional; b) incrementar la oferta y cobertura de los servicios integrales; c) reducir la prevalencia e incidencia de VIH-SIDA e ITS; d) incremento de los conocimientos para intervenciones; e) optimizar los sistemas de vigilancia y toma de decisiones; f) fortalecer el sistema integrado de monitoreo y evaluación; g) incrementar el respeto a los derechos humanos y equidad de género y h) aplicación del marco legal y normativo.
 

FUENTE: Ministerio de Salud

 
   
 
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Programa nacional de VIH
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