Chagas infecta desde un siglo
Por Karen Ramos
Periodista
El Gobierno, la Cruz Roja, una agencia japonesa y un centro de investigación de la Universidad de El Salvador trabajan arduamente para la erradicación de la enfermedad del Chagas. Pronto, esta dolencia cumplirá un siglo de presencia a nivel nacional.
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Foto: Karen Ramos |
Capacitación de la Cruz Roja para dar a conocer a las personas la chinche, su enfermedad y cómo se puede prevenir. |
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A la edad de siete años, en 1987, Rodrigo Galdámez fue picado por la Triatoma dimidiata , conocida vulgarmente como chinche picuda o besucona.
Virginia Galdámez, madre de Rodrigo, cuenta que hace más de dos décadas ella y su hijo vivían en el municipio de Chinameca, departamento de San Miguel, y fue ahí donde el niño adquirió la enfermedad de Chagas.
Desde aquel año, el pequeño paciente no había presentado síntomas de la enfermedad. Hoy, a la edad de 28 años, Rodrigo tiene problemas funcionales con su corazón. Sufre de arritmia, una anormalidad en las contracciones cardíacas.
Las personas no se dan cuenta de que poseen la enfermedad de Chagas salvo por un signo: la cardiopatía. Así lo explica el educador e investigador para la salud del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) Óscar Sánchez.
Sánchez comentó que, según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en El Salvador existen 250 mil personas infectadas por el mal de Chagas, que en su fase crónica presenta una cardiopatía en donde el corazón pierde su funcionalidad, de modo que el infectado acaba muriendo por lo que se denomina una "cardiopatía chagásica".
El origen
La enfermedad de Chagas debe su nombre al médico de origen brasileño Carlos Ribeiro Justiniano das Chagas, quien la descubrió en 1909. Este mal es conocido científicamente como tripanosomiasis americana, por estar sólo en el continente americano.
Se define como una afección parasitaria hística y hemática, producida por el protozoo flagelado Trypanosoma cruzi, un hematófilo que anida y se reproduce en los tejidos animales.
Un hecho histórico único e interesante en el mal de Chagas es que el parásito fue encontrado antes que la enfermedad.
Carlos Chagas fue enviado a Lassance ?estado de Minas Gerais, Brasil? para estudiar chinches llamadas "barbeiros". Estos insectos tenían en sus heces unos protozoarios que identificó como parásitos del género Trypanosoma, nombrándolas Trypanosoma cruzi en homenaje a Oswaldo Cruz, su maestro.
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Foto: Karen Ramos |
Capacitación por parte del Ministerio de Salud y la Cruz Roja al comenzar con la segunda fase de rociamiento en las casas de las comunidades afectadas con las chinches besuconas. |
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En Centroamérica, la enfermedad de Chagas fue observada por primera vez en El Salvador por el galeno Juan Crisóstomo Segovia, en 1913, cuatro años después que la descubriera Chagas en Brasil.
Desde hace un siglo
Aunque el parásito fue detectado en El Salvador por Segovia en 1913, no se ha erradicado por completo. Pronto cumplirá un siglo de estar presente en el país. Y hasta hoy en 2008, muy pocas personas conocen el proceso de infección o transmisión de la enfermedad.
La madre de Rodrigo, hasta la fecha, desconoce por completo acerca de la enfermedad y su tratamiento. Asegura que su hijo fue picado por una chinche y que ya no puede hacer nada; sólo esperar una muerte sorpresiva.
Una manera de prolongar la vida de Rodrigo es colocándole un marcapasos. Sánchez afirma que el costo de uno de estos aparatos en hospitales nacionales ronda alrededor de los cuatro mil dólares.
El educador del MSPAS confiesa que "no se está haciendo lo ideal, pero sí se está haciendo un gran esfuerzo para dar a conocer el mal de Chagas en la población salvadoreña", ya que hay que controlar al vector, educar a la gente para que reconozca al insecto y mejorar las condiciones de las viviendas.
A pesar de ello, en un documento del director del Centro de Investigación y Desarrollo en Salud (CENSALUD) de la Universidad de El Salvador (UES), Rafael Cedillos, se menciona que en los municipios bajo control en donde se dan acciones de vigilancia existe el compromiso de eliminar el mal para el 2009. Algo más que la chinche
El mal de Chagas es transmitido por el vector Triatoma dimidiata ? mejor conocido como chinche besucona?, que es el que porta el parásito Tripanosoma cruzi.
Este insecto se esconde entre los nidos de gallina o donde vivan perros, gatos y cerdos. También en medio de la leña, debajo de los colchones de las camas, dentro de sacos que contienen ropa, en grietas y hoyos de paredes de bajareque y adobe. Todos estos refugios son muy comunes en las áreas rurales.
Muchas personas creen que el traspaso del parásito ocurre cuando la chinche pica a un ser humano, pero no es así. El insecto, al morder, generalmente defeca muy cerca de la picadura. Si éste porta en sus intestinos al Tripanosoma cruzi, es posible que el individuo haya adquirido la silenciosa enfermedad al rascarse.
El pequeño invertebrado no es el único responsable de la transmisión de la enfermedad. Existen otras maneras de contagio, por ejemplo: las transfusiones sanguíneas irresponsables, por contacto sexual o cuando una madre infecta al feto en su periodo de gestación o durante la lactancia materna.
En la opinión del coordinador nacional de salud de la Cruz Roja, Miguel Flores, en enero de 2008 finalizó un estudio epidemiológico en los municipios de Estanzuelas, Nueva Granada y San Agustín, en Usulután. Flores indicó que es preocupante que la gente sólo colabora con el rociamiento de sus casas.
Flores argumenta que esta conducta por parte de las familias es porque creen que las enfermedades tienen que ser resueltas por agentes externos, culpando al Gobierno y a las unidades de salud.
Pero el problema es que los habitantes no se preocupan por conocer y participar en la eliminación de la transmisión del mal de Chagas.
Agencia japonesa ayuda a Gobierno
La Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) menciona en un informe del mes de abril que ha disminuido los índices de infestación de la chinche en la zona occidental del país, obteniendo resultados favorables de 2003 hasta 2007.
Un buen ejemplo es la intervención de un proyecto en todo el municipio de Masahuat, en Santa Ana. En 2003 presentaba un índice de 28.7%, y para 2007 se confirmó un 0.4%.
Sánchez sostiene que JICA ha apoyado mucho en la parte de ataque del vector, aunque espera que cambie su estrategia este año, porque sólo ha promovido el control del vector a través de uso de químicos y se debe de redoblar la parte educativa y el mejoramiento de la vivienda.
Los beneficiarios que estima JICA son 400 mil habitantes, entre Santa Ana, Sonsonate y Ahuachapán. El monto ha sido de un millón de dólares y en este mes de abril han iniciado la fase dos en Morazán y otras partes de la zona oriental, donde el monto será superior a un millón 200 mil dólares.
Al final, la madre de Rodrigo concluyó que las intervenciones que hace el Ministerio de Salud junto a JICA son favorables para que los casos del mal de Chagas no se repitan en la zona occidental del país, y elogió las acciones que ambas instituciones ejecutarán en la zona oriental donde su hijo se contagió. |