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Con el arte en las venas

Por Teresa Argueta
Periodista

El amor por la pintura la descubrió desde que dibujó al único bus que entraba a su pueblo. Apenas cursaba primer grado y ya se sentía motivado para plasmar lo que veía. Así, ha sido testigo de las transformaciones que ha sufrido su pueblo natal a lo largo del tiempo.

Foto: Teresa Argueta

En acción. Rodolfo Velásquez se mete de lleno en su trabajo tal es su concentración que parece vivir dentro de otro mundo.

Rodolfo Velásquez, es un hombre de 67 años, oriundo de Jocoaitique, departamento de Morazán, cuenta en su haber con más de un centenar de cuadros y de ellos, no conserva ninguno en su casa.

¿Cuándo comenzó a pintar?

Desde que yo estudié primer grado, en la escuela de Jocoaitique, me quedaba viendo cuando entraba el único bus que había en ese entonces. Para mí, era algo desconocido. Lo dibujé y traté de hacerle todos los detalles. Luego, cuando iba a tercer grado, yoles hacía las tareas de dibujo a los compañeros,me pagaban desdediez centavos hasta tres colones. También, mis profesores se fijaron en mi talento y pasé a hacerles los mapas y carteles para la clase

¿Hubo influencia familiar?

Si y no. Yo soy hijo de madre soltera y ella siempre fue bien estricta en la educación, lo primero que hacía al llegar de la escuela era hacer mis tareas. Esto me ayudó porque me acostumbré a leer y en parte, por eso es que he aprendido un poco sobre pintura. En general, nadie me dijo mira dedícate a esto, todo surgió de mí.

¿Qué técnica utiliza?

Para pintar es necesario tener dominio en la mano porque entre máshábil se es, hay más facilidades para hacer los trazos. Para eso ayuda la caligrafía, porque da rapidez. En cuanto a la pintura, utilizo la tempera. Ésta es una pintura de agua muchomás práctica que la de aceite (óleo) porque los pinceles no necesitan de gas para retirarles la pintura, seca rápido yno requiere un gran cuidado. En cambio, el óleo lleva más trabajo y si no se tiene cuidado se puede hacer una sola chambonada.Aunque a mí, nunca me ha sucedido algo así.

¿En qué tipo de materiales pinta?

En madera, tela (manta), barro, plástico y“playwood”. Cada una tiene su dificultad, por ejemplo, la tela debe estar bien templada en el marco para que el diseño quede bien hecho.

¿En sus cuadros trata alguna temática en particular?

No. Pero, me encanta pintar a la naturaleza y sus paisajes. Allí hay riqueza porque están todos los elementos del universo y puedo hacer miles de combinaciones de colores. Por eso admiró a Noé Canjura, él pintaba quebradas, ríos y paisajes.

Foto: Teresa Argueta

Recuerdo. Así lucía la Iglesia de Jocoaitique antes de la guerra (1970), por ser un cuadro representativo del pasado de ese pueblo, es preferido por las personas.

Cuénteme, ¿por qué no estudió para perfecciona la técnica para pintar?

En los 70s Camilo Minero me dio una beca, él nos daba clases. Recuerdo que nos enseñó lo de la “rosa cromática”, se trata de la combinación de los colores para sacar los primarios y secundarios, y está flor tiene bastantes pétalos. Pero, desaproveché esa oportunidad.Yo no podía pagar el pasaje para ir hasta Santa Ana, así que me retiré y lo más fregado fue que hasta perdí los apuntes.

No haber recibido instrucción académica ¿no le ha generado dificultades a la hora de pintar?

No, porque lo que se necesita para esto es creatividad y habilidad, y yo las tengo. Es más, ni siento el tiempo cuando me pongo a pintar, es como viajar en el tiempo.

¿La pintura es su trabajo o un pasatiempo?

Las dos cosas, me dedico a pintar para sobrevivir y a la vez disfrutar de lo que hago. No es algo que sea rentable pues no todos lo días se vende un cuadro.

¿Hay una época específica en que se vende más?

Sí, por ejemplo los dos últimos meses del año, es en los que se vende más por la alegría de la Navidad.

¿Y los otros meses restantes qué hace?

Estoy pintando cuadros para mandarlos a una tienda de artesanías. Esto de la pintura se hace por ratos, pues los estados de ánimos influyen en la pintura. Hay que tener concentración y alejarse por momentos de la obra para dejarla bien hecha.

¿Quiénes compran sus cuadros?

Personas que están en Estados Unidos y desde allá mandan a pedir un encargo. Lo hacen a través de sus familiares que tienen aquí y como a mí me conoce toda la gente del pueblo, se hace fácil. Pero, en los últimos meses, llevo los cuadros para donde Lucrecia Argueta (conocida como Mila). Ella tiene un comedor en el Pueblo de Jocoaitique y vende artesanías. Así que allí se encuentran mis productos.La gente de aquí (El Salvador) también los compra o a veces se los regalo. Hay quien se los encarga a Mila o me llaman al teléfono 2254-1500 que es donde yo vivo.

¿Hay alguno de sus cuadros que tenga mayor demanda?

Hay muchos que prefieren el de la Iglesia de Jocoaitique, porque lo hice en los 70s. Es un cuadro que muestra al pueblo antes de la guerra.

¿Cuál es el precio de un cuadro?

Depende del tamaño y de la persona que lo va a comprar. A los “extranjeros” se les da a un precio más alto porque tienen mejores posibilidades. Pero en general, el precio va desde treshasta ciento cincuenta dólares.

 

 

 

 

 

El reconocimiento versus la vocación
 
Rodolfo Velásquez desconfía de las instituciones que promueven el arte, pues en los 70s, el Ministerio de Trabajo organizó un concurso de pintura. Él estaba entusiasmado con la idea de participar, pintó un cuadro en el cual representaba a las moliendas tradicionales de Morazán. El optimismo de ganar era grande por lo que le dedicó dos meses de trabajo a la obra. Sin embargo, la alegría duro poco.
 

La sede del organismo gubernamental se había trasladado a otra zona y cuando él buscó noticias, nadie le dio respuestas. Nunca volvió a saber de la pintura ni de la institución. Con ésta experiencia murieron sus sueños de obtener un reconocimiento a su labor pero no, la voluntad de seguir pintando.

 

Pero 20 años después, en los 90s con un repertorio más amplio en su haber, la Casa de la Cultura de Jocoaitique lemotivó a montar una exposición en este pueblo. Él puso sus obras y del local y la logística se encargó la institución. Esto le sirvió como una ventana para darse a conocer su trabajo ante la población. La respuesta de la población fue positiva pues desde entonces, se han interesado por los productos de este pintor. Las ventas aumentaron.