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El Proyecto Linux UES participará en cumbre continental

Por Paolo Zanoni
Periodista

El 26 de abril de 2008, los estudiantes de la Universidad Nacional de El Salvador (UES) que están en el Proyecto Linux, participarán en el Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre (FLISOL). El evento, que se realiza desde 2005, es una plataforma que reúne a todos los grupos que pretenden dar a conocer al público los alcances y el desarrollo de los sistemas operativos gratuitos.

Foto: Paolo Zanoni

José Calderón y Manuel de Jesús Flores, frente al CiberUES. En este pequeño local están dando los cursos para aprender a usar Linux.

La cumbre fija simplemente la simultaneidad una serie de actividades que cada grupo o comunidad organizará autónomamente. Se darán charlas, talleres y ponencias en distintas ciudades de América Latina.

Pero el Proyecto Linux, de la UES, va más allá. José David Calderón Serrano es uno de los cuatros alumnos de la Facultad de Ingeniería de Sistemas Informáticos que ofrece su conocimiento y su tiempo libre para la organización de cursos, cuyo fin es el aprendizaje, distribución e instalación del más famoso sistema alternativo a Microsoft.

Debido al poco espacio que ofrece la sede en el campus universitario, el cupo es limitado a 30 personas en este ciclo. Hasta la fecha, en los módulos tienen 15 estudiantes fijos y otros con presencia menos constante. Pero hay un pasado que habla de resultados tangibles.

“En estos años hemos dado cursos a cientos de jóvenes, gratuitamente”, afirmó Manuel de Jesús Flores, colaborador de Serrano y administrador del CiberUES. El joven es consciente que tanta entrega y esfuerzo están creando una telaraña de aficionados.

Víctor Manuel Guardado, que cursa el 4ºaño de Ingeniería, parece ser la prueba: sin haber nunca tenido contactos con el grupo de promotores, llegó a poseer una copia del sistema que un amigo le proporcionó

El precursor del Proyecto Linux ha sido el español Carlos Juan Martín Pérez, profesorde Bases de Datos en la Facultad de Ciencias Naturales y Matemática. Era el año 2002 cuando propuso a la universidad adoptar un sistema operativo alternativo a Windows, para obviar los altos precios de las licencias de Microsoft. Al mismo tiempo, consideró que se debía también capacitar a los estudiantes y los particulares.

Si bien la idea nació solamente hace seis años, sus promotores están convencidos que el futuro del software libre en El Salvador es prometedor. Las empresas y los particulares que han decidido adoptarlo siguen aumentando.

Leonardo Hasbun, dueño de Haifa Technology, en Santa Tecla, departamento de La Libertad, empresa que comercializa computadoras, accesorios y repuestos, reconoce una característica sobresaliente del sistema operativo: “Además de no comportar costo alguno, es casi inmune de los ataque de los virus que en Windows son una verdadera calamidad”.

Marvin Ascencio, web máster y director de Patriaexacta.com, página de Internet dedicada a la libre opinión sobre la política nacional, fue uno de los más antiguos y apasionados impulsores de Linux en el país. No obstante, señala ciertos obstáculos a su difusión: la reticencia del usuario a abandonar un sistema que ya conoce y maneja (Windows) y la falta de visibilidad mediática para cualquier opción alternativa.

Pero José Calderón es más optimista y enumera unas empresas nacionales que ya han adoptado a Linux: SalTel, Telefónica, Prado. Menciona también a las administraciones públicas de los gobiernos de Alemania, Venezuela y Brasil. Aunque admite que hasta hoy “es el sector privado, más práctico, a reconocer con mayor facilidad las ventajas de un software libre y eficiente”.

 

 

 

 

 

Estrategias de un monopolio
 
José Calderón, administrador de servidores del Proyecto Linux, da unos ejemplos de cómo la empresa de Bill Gates flexibiliza los precios de sus licencias para el sector público, mientras deja la regla de libre mercado para los particulares:
 

Licencia que vale como un PC: computadoras muy sencillas (anticuadas, como las que desechan las empresas) pueden costar tan solo $100, mismo precio de la patente del software Microsoft.

 

Al comprar una computadora más moderna, cotizable en unos $600, la adquisición del sistema operativo Windows Vista aumentaría el gasto en un 30%.

 

Microsoft es un monopolio que hace hincapié en las administraciones públicas de los países económicamente y tecnológicamente subdesarrollados: a estas ofrece licencias a un precio mucho menor que lo que deben pagar los particulares.