Rubén Darío, la calle del caos
Por
Jazmín Castaneda
Periodista
La Rubén Darío es una de las calles más transitadas del Centro Histórico de San Salvador. Esta arteria consta de 14 cuadras que empiezan desde la 25 avenida y terminan en la primera avenida sur, hasta la plaza 2 de abril.
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Foto: Jazmín Castaneda |
Desde temprano se empieza a acumular basura en las esquinas de las calles así como el caos vehicular provocado por el transporte colectivo y privado. |
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Las labores de limpieza empiezan a las seis de la mañana. El primer grupo de barrenderos se distribuye las calles y avenidas a limpiar. Oscar Vásquez, quien trabaja como barredor para la Alcaldía de San Salvador desde hace 22 años, comenta que se asignan 30 cuadras por cada dos personas, lo que dificulta más la tarea por ser tanto el espacio a cubrir.
Por su parte, Benjamín Funes, Coordinador de Saneamiento ambiental del Centro Histórico asegura que la calle Rubén Darío recibe un barrido de calle a las 8 de la mañana, a las 11, otro a las tres de la tarde y otro a las nueve de noche. "A pesar de q le dan cuatro frecuencias de barrido, usted siempre la va observar sucia", agregó.
De acuerdo con las investigaciones del centro de monitoreo de la alcaldía de San Salvador, en febrero de 2008 hubo una producción de 566.67 toneladas de basura por día. Por su parte, el distrito Centro Histórico generó un promedio de 80 a 90 toneladas diarias.
Desde su experiencia, Vásquez afirma que los que más basura producen son los vendedores, pues explica que los peatones solo tiran una bolsa de agua, de mango, etc. En cambio, los vendedores generan basura constantemente durante todo el día.
Según Juan Carlos Herrera, del área de Atención al Comercio en el Espacio Público de la Alcaldía de San Salvador, hay un aproximado de 531 vendedores con puestos fijos en esta calle, sin tomar en cuenta a los ambulantes.
Para el medio día, apenas se limpiado una vez cada calle cuando el turno ha terminado y un nuevo grupo de limpieza se dispone a continuar recolectando las interminables cantidades de basura que se generan vendedores, peatones y automovilistas.
La limpieza de la tarde repasa las calles y avenidas que se barrieron en la mañana. Pero eso no significa que las encuentren más limpias. Aunque afirma Vásquez que en la mañana es cuando más basura encuentran.
"Si le trascolamos con la recolección que hacemos en las colonias que es una vez cada dos días, podemos ver que esta calle tiene una atención muy especial. En las colonias pasa 3 veces a la semana y la Darío recibe 14 veces a las semana. Es decir, que es un 400 % más fuerte la recolección que la que se da en la zona residencial", afirmó Benjamín Funes.
La contaminación no solo es provocada por los desechos sólidos que se tiran a la calle, sino también por las aguas servidas, la contaminación sonora provocada por los automovilistas y las ventas de discos compactos que utilizan los equipos de sonido con volumen alto y el humo provocado por las unidades de transporte público.
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Foto: Jazmín Castaneda |
Al terminar el día, se puede observar basura apiñada en toda la calle. |
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"Hay ordenanzas que se deben aplicar. Está la ordenanza de las ventas en la vía pública que establece que ellos deben mantener su puesto y cinco metros alrededor limpios, deben conservar un recipiente. Está también la ordenanza de desechos sólidos que también establece que es prohibido botar desechos en la arteria y está la ordenanza Contravencional. El problema es que estas son aplicadas por el CAM y el problema es que si el CAM llega y le pone una multa a un vendedor es para armar una confrontación", aseveró Funes. Jonathan, vendedor de discos, afirma que aunque conocen del reglamento muchos no lo cumplen.
Por la noche, aún a las 8.30, hay un considerable flujo de gente. Los vendedores empiezan a retirarse y el tráfico es un poco más fluido. Algunos indigentes se dedican a recolectar botellas y latas de la basura apiñada en las calles.
"La cuestión de limpieza tiene mucho que ver la educación recibida en casa. La gente está acostumbrada a tirar todo" expresa José López, de 46 años, mientras recoge unas botellas.
La limpieza de la calle Darío, así como de las demás del centro de San Salvador continúa cada día hasta la madrugada. Sin embargo, es evidente que se necesita de la participación activa de toda la ciudadanía para conservarla en un óptimo estado tanto en lo estético como en la higiene.
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