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Las diversas caras de los blogs literarios

Por Cecilia Morales
Periodista

Rafael Menjívar Ochoa (San Salvador, 1959) es escritor, periodista y traductor. Vivió en México y Costa Rica durante más de 20 años, desde 2001 se desempeña como director de la Casa del Escritor. Desde hace algunos años mantiene tres blogs, y en esta entrevista hace un balance de los beneficios y puntos negativos de los medios electrónicos en el oficio periodístico y literario.

El Internet facilita el acceso a información y a producción literaria de todo el mundo. ¿Cómo se manifiestan esas influencias?

La ventaja es que en Internet está toda la información del mundo. La desventaja es que está desordenada y no siempre es confiable. Otra desventaja es que pierden valor las técnicas de investigación. Un periodista que no conozca de técnicas de investigación es un periodista que nace mutilado. El no saber manejar una biblioteca, ya no digo un diccionario sino una biblioteca, o cómo usar fuentes primarias. En el Internet las cosas necesariamente son referencias, son fuentes secundarias. Creo que eso se ha visto no en el periodismo, sino en periodistas salvadoreños que no saben cómo investigar. A lo mejor también existe la tentación de no saber tanto porque estamos a un Google de distancia de saber.

La ventaja es que está todo ahí. El asunto es cómo interpretarlo, cómo moverlo, cómo manejarlo. Lo que facilita es la búsqueda de bibliografía, de ciertas referencias; puede uno contrastar puntos de vista. Los blogs son importantes en ese sentido. No los millones que hay sino algunos blogs de algunas personas, y a lo mejor llegar más cerca de la verdad que es lo que busca el periodista.

¿Cómo logra un escritor trascender en medio de las grandes cantidades de autores que surgen por medios electrónicos?

La reputación de un escritor se hace por su obra, no por la cantidad de personas que visiten el blog de uno. García Márquez no tiene un blog y no lo necesita, y hay toneladas de escritores auto publicados que tienen toneladas de blogs y nadie los visita porque no tienen una obra que los sustente. En lo personal, he armado una especie de revista cultural. Tengo ya apuntados ciertos blogs a los que estoy suscrito. Todos los días tengo mi revista particular de cosas que tengo que leer. Es lo mismo que la “vida real”. Uno puede tener 60 amigos, pero no puede ver a los 60 amigos todos los días. Es la misma lógica.

Lo que yo veo que se ha armado son pequeñas cadenas de blogs, de comunidades de blogueros. Es un medio de comunicación más directo. A veces me dejan comentarios gente que no tenía idea de que leían mi blog, o gente que no sé quién es. Más que verlo como una plataforma de lanzamiento profesional (me parecería muy frívolo eso) es como un lugar donde uno habla de sí mismo, de cosas personales.

Foto: Cecilia Morales

Rafael Menjívar Ochoa es el director de la Casa del Escritor, fundada en 2001 en la que fue la casa de Salarrué en los Planes de Renderos.

¿No podría un escritor confundirse ante una cantidad tan grande de información?

Está confundiendo conocimiento con información. La información son los datos, que es lo que dice la gente, que es lo que muestra la gente. El conocimiento es mucho más profundo: implica la síntesis entre lo que uno lee, ve, vive y lo que uno piensa. Se pueden leer por Internet y se pueden leer en papel, y de ahí se obtiene el conocimiento. Lo otro es información en bruto, o información ya procesada por el punto de vista por la persona que lo suelta.

Desde su experiencia, ¿cuál ha sido el principal beneficio de mantener un blog?

Yo abrí mi blog sin pensar que nadie lo fuera a leer. Ya tengo con el 4 años y medio. Yo no esperaba que nadie lo leyera. Empecé a decir lo que me pegaba la gana. Y resulta que, de repente, lo leía un montón de gente. Y no sólo eso, de repente me comentaban cosas buenas, cosas malas. Los insultos más terribles los he recibido a través del blog. También he conocido gente a través del blog que se han hecho buenos amigos en la vida real. Para mi el blog era un modo de tener en Internet un cuaderno de notas porque yo soy muy poco disciplinado para llevar notas. Llevo 700 posts. No sé cómo llegué hasta ahí.

¿Ha tenido alguna experiencia negativa?

Hubo unas personas que empezaron a atacarnos a mi esposa y a mi, no sé muy bien por qué. Abrieron un blog que era como si nosotros lo hubiéramos abierto y ahí nos insultaban. Insultaban a mi hija, que entonces tenía dos años y medio. Hacían acusaciones terribles, y después lo quitaron. Sabemos perfectamente quienes eran. No hay modo de probarlo, o sí hay modo, pero es muy complicado.

¿Podrían los medios electrónicos facilitar al escritor la obtención de reconocimiento?

Los medios electrónicos dirán misa, pero si el trabajo de alguien es malo, no le va a servir de nada. Creo que si el objetivo es destacar por encima de alguien está haciendo mal su trabajo. El objetivo es escribir.

Ahora hay algunos que destacan no necesariamente por su trabajo…

Siempre ha existido. Por ejemplo, el Código DaVinci, que es malísimo, está hecho para que lo lea mucha gente. Lo que tiene este tipo de lecturas, ellos no son para los sectores duros, experimentados. Lo que creo que busca es abrir nuevos sectores de la población a la lectura con literatura mucho más sencilla de leer, mucho más accesible. Que Isabel Allende venda tanto como García Márquez me preocupa bastante poco. Uno es un fenómeno pensado para vender, el otro es un escritor por ser un escritor por ser un escritor. Isabel Allende es una versión bastante light de García Márquez. No va a durar mucho.

Ante las facilidades en términos de comunicación que posibilita el Internet ¿hay una verdadera cooperación entre escritores en nuestra región?

Cooperación no creo que vaya a existir nunca. Ojalá que si existiera. Por desgracia la literatura siempre se toma por otras cosas. Por ejemplo, por el lado ideológico o por el lado personal. Lo que importa es el trabajo, y platicar. Yo creo que pueden haber pequeñas comunidades como las hay en la vida real entre gente que tiene varias cosas en común.

 

 

 

 

 

Algunas obras de Rafael Menjívar Ochoa.

 

Historia del traidor de Nunca Jamás (Costa Rica, 1985, Premio Latinoamericano de Novela EDUCA 1984)

Algunas de las muertes (Claves Latinoamericanas, México, 1986)

Los años marchitos (Costa Rica, EDUCA, 1990, Premio Latinoamericano de Novela "Ramón del Valle Inclán")

Los héroes tienen sueño (novela negra, San Salvador, 1998, DPI)

De vez en cuando la muerte (San Salvador, 2002, DPI)

Trece (México, 2003, Instituto Mexiquense de la Cultura)

Un buen espejo (Editorial Colibrí, México, 2005)

Tiempos de locura. El Salvador 1979-1981 (San Salvador, 2006, FLACSO)

Cualquier forma de morir (F&G Editores, Guatemala, 2006)

   
 
 
 
 
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