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Persiste la impunidad en caso Madeleine Lagadec

Por Olivia Villalta
Periodista

A 19 años de su asesinato, la conservación de la memoria sobre Madelein Lagadec prevalece de forma latente en la historia de la guerra civil de El Salvador.

Foto:Olivia Villalta

El recuerdo de Madeleine Lagadec permanece en la memoria de quienes convivieron con ella, sobretodo las comunidades de San Vicente.

Según la directora del Centro para la Defensa de los Derechos Humanos “Madeleine Lagadec”, Carolina Constanza, el 15 de abril de 1989, se desarrolló un operativo de la Fuerza Aérea en la hacienda Catarina, del departamento de San Vicente, alrededor de las seis de la mañana.

La enfermera francesa Lagadec y el doctor argentino José Ignacio Islas Casares ofrecían sus servicios médicos en un hospital móvil del FMLN, ubicado en el cantón El Tortuguero, jurisdicción de San Idelfonso, en el mismo departamento.

A petición de los compañeros, se les solicitó abandonar el lugar por los bombardeos; Lagadec tomó la decisión quedarse, por no dejar a los heridos que asistía, con la convicción que las fuerzas contrarias respetarían su condición de formar parte del personal médico extranjero, estipulado por el Derecho Internacional Humanitario (DIH).

Sin embargo, Constanza relató que fue en vano. Se llevó a cabo un fuerte operativo militar en la zona y murieron Lagadec, Casares y tres pacientes: Cristina Hernández, enfermera y operadora de radio salvadoreña; Clelia Concepción Díaz, alfabetizadora, y Juan Antonio Gómez. Para el 17 de abril, la Fuerza Armada dio declaraciones que las víctimas murieron en el ataque, sin precisar mayor información.

Según el Informe de la Comisión de la Verdad, en 1993, personas del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) encontraron los cuerpos en el lugar y declararon que los cinco cadáveres tenían disparos en la zona craneal. De esta forma, entregaron el cuerpo de Lagadec a su familia, quienes tramitaron el proceso desde Francia. En esa oportunidad también exhumaron al médico argentino y se envió a su país.

La familia Lagadec avaló una autopsia para confirmar la muerte de la enfermera. Para el 2 de mayo del mismo año, los resultados dictaminaron que fue torturada, violada y ejecutada. Constanza indicó que hubo datos enviados por un juez de Francia, donde daban fe de cuales eran los orificios de las balas que originaron su muerte. A la fecha, “el caso se ha estado ventilando en Francia en términos jurídicos”, asevera Constanza, quien encabeza la causa de Lagadec en la organización que está a nombre de la francesa.

La violación de un derecho internacional

Foto: Olivia Villalta

La directora del Centro para la Promoción de los Derechos Humanos “Madeleine Lagadec”, Carolina Constanza, continúa en la lucha por la causa que se haga justicia por las víctimas del conflicto armado.

Roberto Burgos, del Litigio Estratégico del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (IDHUCA), define el caso como “emblemático”, porque es una clara violación al DIH: “Sí había una obligación de que el personal paramédico, en base a los Derechos Internacionales de guerra, está protegido en situaciones de conflicto. Usted no puede atentar contra un hospital ni asesinar a un médico”.

En 1995, hubo una Sentencia dictaminada por el Tribunal de Rennes, en Francia, para los cuatro responsables del asesinato de la enfermera, con orden de captura: Gral. Juan Rafael Bustillo, jefe de la Fueza Aérea; Gral.Rafael Villamariona, comandante de la Fuerza Aérea; el Teniente Coronel Gustavo Perdomo y René Alcides Rodríguez Hurtado, comandante del Batallón de Paracaidistas en aquella época. Cabe mencionar que Perdomo ascendió a grado general en 1999, en el gobierno de Francisco Flores.

No obstante, por la Ley de Amnistía, ninguna captura se ejecutó en El Salvador, a pesar de que el caso de Lagadec, igual que otros, se considera a nivel internacional como “víctima de lesa humanidad” (ver recuadro).

A la fecha, el país solo cuenta con el registro de la exhumación del cadáver y no profundizaron en el caso, al que Constanza sostiene “es un manto de la impunidad, un muro, la fuerza que el Ejército y el Gobierno tienen para decir ‘no'. No hay investigación”.

Burgos del IDHUCA cuestiona la aplicación del DIH en el futuro: “Si tuviéramos otra guerra, ¿El Salvador lo cumpliría? Nunca lo ha cumplido. La idea es que se cumpla en situaciones de conflicto internacional o interno”. Además manifestó que si el DIH se violó en el pasado, mientras no se resuelvan esas violaciones “es un derecho que sigue siendo violado”.

El 10 de abril, se quiso consultar sobre el caso Lagadec a la vocera del Comité Interinstitucional de Derecho Internacional Humanitario de El Salvador (CIDIH-ES), Elizabeth de Cubías, pero no fue posible ya que la funcionaria se encontraba fuera del país.

Por su parte, David Cruz,  técnico en Política Migratoria de la Unidad Adjunta de Desarrollo Social Integral de Política Exterior, indicó que el Estado no se ha pronunciado de manera oficial (en el caso Lagadec), porque de haber sido así las instancias correspondientes le hubieran dado seguimiento. “Es una deuda que El Salvador tiene pendiente al respecto", afirmó Cruz añadió: "Francia todavía no lo olvida".

La reivindicación histórica de Lagadec

La opinión de la coordinadora de la Comisión Pro Memoria Histórica, del Comité de Familiares de Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos de El Salvador “Marianela García Villas” (CODEFAM), Guadalupe Mejía Delgado, manifiesta que la memoria de Lagadec es duradera: “mataron al cuerpo, pero sus ideas continuarán”.

Mejía considera que Lagadec se entregó en cuerpo y alma a su causa, a pesar del riesgo que corrió como voluntaria: “Ella era una defensora de la vida que vino al país a ayudar durante la guerra. Dejó su hogar en Francia por el ideal de ayudar a los demás, con mucho amor a la gente”.

Cada 15 de abril, se conmemora la muerte de la francesa en El Salvador. A la espera de su XIX aniversario, Constanza manifestó estar pendiente de la información que proporcione la familia Lagadec en esa fecha sobre el proceso jurídico en Francia, con esperanza que sea en término favorable.

Incluso, Constanza insiste que se necesita lograr justicia para cumplir sus derechos en honor a su legado: “era una mujer solvente de toda situación. Tenía un carisma muy grande que, sin importarle fronteras, dejó su familia, su país. Vino a dar su vida a El Salvador y creo que es lo menos que podemos hacer los salvadoreños: reivindicar por ahora su memoria y tomar la lucha que ella emprendió en ese entonces”.

 

 

 

 

 

Estatutos pendientes por cumplir

 

El Salvador forma parte de los Estados comprometidos en aplicar los siguientes Tratados en período de conflicto:

El Convenio de Ginebra (1949):

Cap. 2, “Heridos y enfermos”.

Art. 12: “Los que estén heridos o enfermos, habrán de ser respetados y protegidos en todas las circunstancias. Está estrictamente prohibido todo atentado contra su vida su persona, en particular matarlos o exterminarlos, someterlos a tortura”.

Art. 19: “Los establecimientos fijos y las unidades sanitarias móviles del Servicio de Sanidad no podrán, en ningún caso, ser objeto de ataques, sino que serán en todo tiempo respetados y protegidos por las Partes en conflicto”.

Art. 24: El personal sanitario exclusivamente destinado a la búsqueda, a la recogida, al transporte o la asistencia de los heridos y de los enfermos o prevención de enfermedades, serán respetados y protegidos en todas las circunstancias.

Art. 46: Están prohibidas las represalias contra los heridos, los enfermos, el personal, los edificios o el material protegidos por el Convenio
 

Para el Estatuto de la Corte Penal Internacional (Estatuto de Roma), aprobado el 17 de julio de 1998, define a los crímenes de lesa humanidad: “Al acto que se cometa, ya sea en tiempos de guerra o paz, como parte de un ataque generalizado o sistemático contra la población civil y conocimiento de dicho ataque”, entre los que se pueden enumerar: Asesinatos, exterminios, tortura, violación sexual y desaparición forzada de personas.

fuente: wwww.unhchr.ch/spanish