La metamorfósis del parque centenario
Xenia Menjívar
Redacción
Al amanecer, los pájaros descansan y comienzan a dar signos de vida sobre las ramas de los árboles; dichos árboles dan sombra y frescura a los visitantes del Parque “Juan Manuel Rodríguez”, construido en 1929 en honor a uno de los próceres de la Independencia de Centroamérica.
 |
Foto: Xenia Menjívar |
|
Compradores y visitantes del Mercado de Pulgas. |
|
Este parque es conocido como parque “Centenario”. Se denominó así porque fue ahí donde se celebró los cien años de los movimientos independentistas de 1811 y 1821.
El parque “Centenario” se encuentra ubicado sobre la Alameda Juan Pablo II, entre la 12 Avenida Norte y la 10 Avenida Norte.
Dentro de este parque recreativo, se encuentra una cancha de básquetbol donde se reúnen chicos y grandes para disfrutar de un juego. También cuenta con un jardín en forma de media luna. Cerca de la parada de buses están los juegos para los niños y niñas que visitan el parque.
A medida trascurre el día siguen llegando visitantes particulares, entre ellos familias, amigos, niños, niñas, peatones, paleteros que circulan por el lugar; quienes en su mayoría disfrutan de permanecer un tiempo considerado dentro del parque. Este tipo de visitantes y actividades, se repite día a día mientras llega el fin de semana (cuando el panorama cambia por completo).
Una de las características que posee el “Centenario” es la metamorfosis que experimenta cada semana. En primer lugar es un parque destinado al disfrute y diversión de cada usuario; y en segundo lugar, su función es comercial, como fuente informal de ingresos económicos para muchas familias.
Ana Rosa de Cordero, de 56 años de edad es comerciante y actual miembro de la Directiva del Mercado de Pulgas del parque “Centenario” asegura que son 126 negocios que laboran dos días a la semana (viernes y sábados) de todo el año, en las instalaciones del parque. “Todos nosotros contamos con el permiso de la Alcaldía Municipal de San Salvador (AMSS) para vender aquí” dijo de Cordero.
Los días viernes y sábado, en contraste con los demás días de la semana, se observa un movimiento comercial desde las 6:00 a. m.; este par de días, el parque se viste de colores porque los comerciantes comienzan la jornada laboral armando sus casas metálicas para ofrecer a clientes y visitantes la diversidad de mercadería que tienen a la venta.
El día avanza y con él se dan cita los compradores de los diferentes artículos como ropa, calzado, muebles, electrodomésticos, juguetes, música, etc.
De manera lenta llega la tarde son las 6:00 p. m., y los comerciantes inician a guardar toda su mercadería y pertenencias en vehículos propios o en bodegas aledañas al parque, que pagan de forma mensual. Ellos se preparan para retornar a sus hogares, y regresar con nuevas fuerzas el siguiente fin de semana. |