Pesca artesanal enfrenta crisis productiva
Por: Lavinia Artiga
Periodista
En la actualidad, la pesca artesanal ha dejado de ser un medio rentable para las familias que subsisten de este rubro.
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Foto: Lavinia Artiga |
“Antes se atrapaban pescados grandes como la “Barracuda”, pero debido a que ahora ponen redes las ahuyentaron y ya no hay. Antes la pesca era buenísima, pero hoy ya no”, afirma Joaquín Hernández, pescador artesanal. |
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Don Pedro Valdejares, pescador artesanal, recuerda que antes la producción pesquera era mejor que ahora “Antes era buena la pesca cuando comencé a pescar, tenía 25 años. La pesca se va terminando poco a poco. Antes hasta se tenía que regresar los pescados al mar, porque eran muchos y hoy ya no es así.”
A diferencia de otras épocas, las ganancias que ahora produce la pesca artesanal han disminuido en gran manera debido a los fenómenos naturales, como la principal causa, al cambio de moneda y la fluctuación de los precios del mercado de mariscos.
La pesca artesanal es el medio de sostenibilidad económica de aproximadamente el 50% de las familias que residen alrededor del Puerto de La Libertad. Según los datos registrados por el Centro de Desarrollo de la Pesca y Acuicultura (CENDEPESCA) hay cuatro mil pescadores en esta zona.
“El patrimonio del Puerto es la pesca, si no hay pesca no hay comercio y sin comercio nuestras familias no lograrían sobrevivir”, expresa Pedro Portillo, representante de pescadores artesanales en el Concejo Municipal del Puerto de La Libertad.
Para el marinero Leiva de la Fuerza Naval y Capitanía del Puerto de La Libertad, en comparación con otros tiempos la producción pesquera está mal, debido a los cambios climáticos y a la marea alta que se dio recientemente.
Los pescadores de esta región se encuentran preocupados por la variabilidad que se está dando en este rubro, ya que las ganancias que obtienen no son suficientes para su sustento.
“Antes que el dinero era distinto, se ganaban unos buenos centavitos, porque antes con cinco colones que ganábamos pasábamos el día. En cambio ahora no, con $5 en una sentada de un restaurante se lo quitan a uno”, expresa José Hernández de 60 años, pescador artesanal independiente.
Debido a la disminución de ganancias de los pescadores la calidad de vida de estas familias también se han empobrecido, ya que el mercado de los mariscos es muy inestable. “A veces cuando hay producto suficiente se nos podemos mantener, pero cuando no hay producto es necesario economizar. Cuando hay producto se gana $40, $50 ó $60, pero cuando no hay se gana el mínimo $10, $15 ó $20”, afirma Ricardo Rosales de 25 años, pescador artesanal independiente.
También los comerciantes
No sólo los pescadores artesanales se ven afectados con esta inestabilidad en la producción de mariscos, sino también los comerciantes que a raíz de la poca pesca tienen que aumentar los precios y esto disminuye sus ventas. “Últimamente todos los mariscos están bien caros, sólo una libra de pescados de los más pequeños cuesta $3.50 y sólo son como dos o tres pescaditos, así que cuando están así los precios casi no compro”, comenta Juana Cruz, cliente asidua del Puerto.
Ante esto la Asociación Cooperativa de Pescadores del Puerto de La Libertad (ACOPELI) y la Cooperativa San Diego tratan de facilitar los instrumentos necesarios para los pescadores que están asociados y de está manera que puedan aumentar su producción y las ganancias. Además estas dos instituciones contribuyen con ayuda financiera para los afiliados. “Se les dan los gastos para los que hacen turnos, se les da las lanchas y todo el equipo. También se les da para la comida, para el pago del sarpe y para otros gastos”, expresa Raúl Valdejares de 64 años, presidente de la Cooperativa de Pescadores San Diego (ACOP).
Estas dos instituciones trabajan constantemente para mejorar su status económico dentro del mercado de mariscos y así mejorar el nivel económico de sus familias.
Ahora esperan que en algún momento les llegue la ayuda de instancias nacionales y así promover proyectos a favor de la pesca artesanal, ya sea con ayuda económica para maquinaria o promoción de sus productos.
“El gobierno no nos da la facultad para obtener financiamiento. Otros países se preocupan por nosotros y no el nuestro”, asegura Portillo.
ACOPELI y la Cooperativa San Diego sobreviven por las donaciones que obtienen de países donantes como: España y Japón, además cuentan con el financiamiento por parte del PNUD. Por medio de esto las asociaciones de pescadores obtienen todo el equipo que utilizan.
“La última donación que recibimos fue la que nos dio el PNUD, gracias a que nos incluyeron en su proyecto de financiamiento para personas de escasos recursos. Nos regalaron 8 motores, 60 redes y todo con su respectivo equipo”, explica Portillo. |