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Una pequeña esperanza contra el combustible fósil

Por Félix Pacas
Periodista

Con los crecientes precios del petróleo y la gasolina casi rondando los cuatro dólares, el biodiésel, un combustible hecho a base de aceite vegetal se convierte en una alternativa, luego que el país inauguró la primera planta en Centroamérica con capacidad para producir 25 mil galones diarios.

Foto: Cortesía de Bioenergía S.A.

Con los aceites vegetales, se contribuye de manera significativa al suministro energético sostenible.

Alentado por el respaldo técnico de Estados Unidos y Brasil, El Salvador con la recién inaugurada planta ubicada en el cantón San Nicolás, en el departamento de Sonsonate, espera producir de un cuatro a cinco por ciento del consumo nacional.

La puesta en funcionamiento de la planta llega en momentos que la Superintendencia de Competencias abre un caso contra tres transnacionales petroleras por fijación de precios y abuso de dominio

Para Mario Guillén, dueño de un microbús, Toyota 1990, el biodiésel será “una buena alternativa", por cuanto el país ya no soporta los altos precios de la gasolina.

“No creo que cambie de usar diesel corriente, no sabemos qué le puede hacer al motor", estimó por su parte, Gonzalo Cerón, conductor de una camioneta que ocupa diésel.

Aunque los ojos de los usuarios todavía con incredulidad están puestos en las nuevas alternativas en el área de combustión para palear una crisis económica, la planta recién inaugurada podría ser el inicio de una salida viable a los problemas que enfrenta el medio ambiente a causa del uso de combustibles fósiles. Aunque sólo en una pequeña medida.

Un informe de La Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES), elaborado hace dos meses consigna que San Salvado es una de las capitales más contaminadas en su mayor parte por su parque vehicular de más de 620.000 unidades.

El biodiésel es un sustituto del diesel. Un biocombustible sintético hecho a base de aceites vegetales o grasas animales, se puede usar como sustituto total o parcial, es decir, mezclado o no con diesel.

En la planta salvadoreña se estima usar una mezcla B20, que significa que será 20% pura, es decir, usará un 80% de combustible fósil, según explicó el ingeniero José Roberto Ugarte, director operativo de Bioenergía S.A.

Así, la reducción del uso del diesel convencional –según los técnicos- se vendría a reflejar en solamente un uno por ciento del consumo nacional, ya que el otro cuatro por ciento seguiría siendo petrodiesel. La buena noticia es que el proceso podría irse purificando hasta ser de B100 y conseguir así un combustible que no dependa en nada del diesel convencional.

Por otro lado quien también puede verse beneficiados de esta iniciativa es el sector agrícola, ya que el biodiesel se produce a base de aceites, por ende tierras cultivables que no están siendo usadas pueden tener ahora otro rubro. “Para la planta de El Salvador se usa materia prima de Guatemala, Honduras y Costa Rica”, mencionó Ugarte.

Sumándose a la nueva iniciativa el Ministro de Agricultura y Ganadería, Luis Mario Salaverría se comprometió a “fomentar” el cultivo de estas plantas oleaginosas tras indicar que “es un producto fácil de producir y no requiere de mucha inversión, como es el tempate y el higüerillo (…) trabajaremos en la parte agronómica para fomentar estos cultivos en el país, y poder abastecer con materia prima nacional”.

En el entorno actual con altos precios del petróleo la opción de El Salvador es la producción biocombustibles, según lo afirma el presidente Elías Antonio Saca.

Según el ministerio de Economía El Salvador tuvo en el 2004 una factura petrolera global de $669,3 millones de dólares, la cual subió en el 2005 a $900,6 millones y cerró el 2006 con $1.120,0 millones y los vaticinios para cerrar el presente año con seguridad batirá un nuevo récord en detrimento de todos.

Repercusiones ecológicas

 

El CO2 expulsado por el uso de combustible a base de petróleo, es el primer contaminante de la atmósfera y uno de los principales culpables de los cambios climáticos producidos por el calentamiento global.

El uso de este combustible es para Ugarte una favorable ventaja en el área de medio ambiente debido a que “es un producto biodegradable y un recurso reutilizable que no contamina la atmósfera y ayuda a combatir el calentamiento global y la lluvia ácida”.

“No produce contaminación alguna, y por el contrario genera oxígeno que se cotiza en los mercados mundiales a través de bonos por los países adheridos a los tratados de Kyoto”comentó Gino Battaglio, presidente de la junta directiva de Bio-energía S.A.

A las virtudes de esta nueva fuente de combustión se suman características que limpian el motor del carro ya que por su mayor índice de cetano y lubricidad reduce el desgaste en la bomba de inyección y en las toberas. “Por sus componentes, otorga un 6% de mayor rendimiento en los motores, reduciendo el desgaste de los mismos y proporcionando un significativo ahorro en el mantenimiento de los vehículos o maquinarias estacionarias que lo utilicen”, comentó.

El biodiésel viene pues a dar una pequeña luz y esperanza a la contaminación producida por el combustible fósil así como una solución económica a la especulación de este insumo en el mercado.

   

 

 

 

 

 

Cifras

 

B20
la fórmula que utilizará la planta de Sonsonete. Significa que el 20% de la fórmula será biodiésel.

25 mil
galones diarios. La capacidad de producción de la planta

5%
del consumo nacional. Lo que esperan cubrir con la producción

   
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