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Descubren una mina de artístas

Manuel Arístides Murcia
Redacción

Chalatenago, valle defendido por agua y arena. Si bien, nunca se ha considerado como un referente cultural en el país, salvo por la canción folklórica que menciona a sus “indiecitos con sus petates y cantaritos”, no obstante, centenares de niños, niñas y jóvenes están recibiendo talleres artísticos en la zona rural del norteño departamento.

Foto:Manuel Arístides Murcia

Grupo de danza, comunidad Guarjila

Si observamos los espacios culturales existentes en el municipio nos damos cuenta que, salvo pocas excepciones, lo único que tiene éxito y participación son las pupuserías. Son lugares donde la comida típica sigue siendo la protagonista indiscutible. Pero esta realidad nos impide ver más allá de la plancha o el comal.

La cabecera departamental no cuenta con ninguna sala de Cine: el cine Cayahuanca, después de su última etapa de proyectar cine decadente, cerró sus puertas. Hasta hoy se está recuperando para convertirlo en el Teatro Nacional de Chalatenango

Las casas de la cultura dependencia de Concultura, cuentan con muy poco presupuesto y padece de falta de iniciativa. Su proyección a la comunidad es muy limitada. Sus actividades se enmarcan dentro de un calendario y lineamiento oficial, para cubrir eventos como: fiestas patronales, mes de la independencia, juegos florales, y bibliotecas.

La Asociación Tiempos Nuevos Teatro, a través del Proyecto Cultura, Localidad y Creatividad, LoCreo que implementó a partir de marzo de 2005, ha descubierto una verdadera mina de artistas.

El Propósito del proyecto es beneficiar a niños, niñas y jóvenes de comunidades excluidas provenientes del pasado conflicto armado en El Salvador y que por mucho tiempo fueron lugares fantasmas para el gobierno del país. Algunos de los beneficios que el proyecto ofrece es el desarrollo a la creatividad artística, la participación ciudadana, fortalecer la identidad cultural, además de promover los derechos humanos, específicamente la libertad de expresión y la cultura como requisito indispensable para su desarrollo integral.

Bajo la sombra de pinos, a orillas del río Tamulasco, en la ruta que conduce al cerro La Montañona, se encuentra el cantón Las Minas, a solo seis kilómetros de la cabecera departamental y enseguida se respira un inigualable aroma a vegetación a café puro y a pupusas. Esta es una de las tres comunidades beneficiadas por el proyecto y al igual que las otras es una mina en potencia de talentos artísticos.

Teatro, danza Contemporánea, Artes Plásticas y Música es lo que los facilitadores ofrecen a los más de trescientos beneficiarios atendidos en las comunidades de San Antonio Los Ranchos, Guarjila y Las Minas, a través de talleres lúdicos que les ayuda a explorar el mundo mágico del arte.

Así mismo LoCreo También beneficia a instituciones, artistas, organizaciones locales, autoridades nacionales, gobiernos municipales y miembros de juntas directivas de las comunidades, con el fin último de contribuir a desarrollo local de los municipios.

“Este es un proyecto regional que incluye a los cinco países de Centroamérica, y en donde se está trabajando por explorar toda la magia artístico cultural que existe en los pueblos. Con esto buscamos que los beneficiarios de hagan parte del movimiento social” expresó la encargada del proyecto para Centroamérica, María Solís.

Santiago Serrano, presidente de la coordinadora de Comunidades y repoblaciones de Chalatenango (C.C.R.) dijo que esta es una oportunidad para los jóvenes, para que en lugar de andar en malos pasos se entretengan en cualquier disciplina artística.

La Asociación T.N.T.-, nace en 1993, en san José Las Flores, en las riveras del río Sumpúl y lleva trece años trabajando y promoviendo espacios para el arte y la cultura en Chalatenango, julio Monge, director de la Asociación cunado le preguntamos porque trabajan en esas comunidades nos respondió: “Porque son comunidades de escasos recursos, donde los niños no tienen un espacio exclusivo ni acceso a la cultura y son excluidos por el sistema, también porque nuestro grupo se debe a éstas comunidades que son nuestra razón de ser, ahí nacimos y para ellos trabajamos.

A lo largo de un año y medio de trabajo continuo, el proyecto ha logrado reunir a más de 150 artistas en un solo lugar, en las diferentes muestras y festivales artísticos que se desarrollan como actividades del proyecto. Esto se ha convertido en un “boom de la cultura chalateca”

Cada comunidad cuenta con un espacio adecuado y asignado para los talleres artísticos y que la comunidad lo ha cedido al proyecto para que desarrolle sus actividades.

Para Gilberto Arriaza Profesor de Artes Plásticas, los adultos, padres de familia y profesores deben apoyar a los niños y jóvenes en su proceso de preparación y se mantiene firme en la creencia de que el proyecto ha ayudado a construir sus personalidades y aliviar sus tensiones y traumas vividos durante el pasado conflicto armado.

Los grupos que iniciaron el año pasado, cuentan con productos para mostrar. Mediante la expresión artística pretenden concienciar sobre las problemáticas más sentidas de la población. Los jóvenes de Artes Plásticas quieren dejar una huella en el departamento, ya que con sus cuadros muestran la belleza natural (cascadas, flores, montañas, árboles) crean mundos, pintan el ambiente que quieren.

Chalatenango necesita que la cultura se convierta en prioridad. Debe lograr un espacio al igual que otras áreas de trabajo. Es intenso el trabajo por recorrer, para que en los próximos años los jóvenes en preparación puedan reproducir la experiencia. Sin embargo sus corazones están ahí, detrás, palpitando de impaciencia para abrir el telón y saltar al escenario.