“No somos un reality show, representamos artísticamente la realidad”
Jessica Ávalos
Redacción
“La Urbe” no nació en canal 12; nació en la mente de un joven soñador. Esta serie, que se transmite todos los sábados a las 7 de la noche, parece romper el cerco impuesto a la producción audiovisual en El Salvador. Es una muestra que en el país se puede llevar a la pantalla chica un producto hecho 100% en casa.
Heredia tiene 26 años. Estudia último año de periodismo en la Universidad de El Salvador. Es el productor y uno de los creadores de la serie. Es hijo del famoso locutor Leonardo Heredia y hermano de la reconocida cineasta Paula Heredia. Es un flaco joven de ojos negros, que viste muy fresco un jeans azul y una camisa negra de la productora OMEGA AVC, para la que trabaja.
Al mismo tiempo que se enciende la grabadora, Juan aprovecha para encender el primer cigarrillo que será testigo de su fluida conversación.
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Foto: Jessica Ávalos |
Juan Heredia. Productor y director de “La Urbe” |
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¿Cómo nace La Urbe?
Nacho (Narciso Castillo) fue quien, a nivel personal, me incentivó a hacer este proyecto. Antes de “La Urbe” yo le presenté otro llamado “Trip to my pueblo”, pero a él no le pareció el concepto. Entonces nos planteó, a mí y a un grupo de amigos, hacer una novela salvadoreña. Me saltaron los ojos al oír la idea, pero él hizo hincapié en que no nos podía proveer equipo. Esa fue mi primera gran frustración, porque teníamos el deseo de hacer las cosas.
¿Entonces no es un proyecto reciente?
“La Urbe” no nació hace seis meses; es la concretización de un proyecto previo llamado “Alcantarillas”. Después de haber tenido el primer tropiezo con “Trip to my pueblo” surgió un tipo de rebeldía personal por querer hacer algo propio e innovador. En un curso de Cinema Digital impartido por mi hermana me hice amigo de Pepe Montoya, otro soñador de creación de cine nacional. Él trabajaba en OMEGA y hubo química entre los dos. A él le llegó mi “pila” de querer hacer una serie así, y a mí me llegó el equipo de grabación de la productora porque sus dollys y grúas los han hecho en el país.
¿Obra de los dos?
Sí. Pepe se emocionó con la idea y entre los dos le dimos vuelta a “Alcantarillas” para convertirla en “La Urbe”. El mérito también es para OMEGA AVC, que se aventuró a apoyar el proyecto. Ellos llevaban 10 años trabajando en la realización de comerciales y no dudaron ni un momento en incursionar en un campo, hasta aquel entonces, desconocido. Siento que vine a la productora ideal porque esta gente es muy emprendedora. Creen en los jóvenes y en la “mara” que quiere hacer algo. No le tienen miedo a los retos. Gracias a esto ahora tenemos un producto hecho en casa.
¿Qué tal la aceptación de la gente?
De acuerdo al rating que nos muestra el Doce (canal 12), el programa ha tenido más aceptación de la esperada. A la gente le ha gustado que se le presenten historias cotidianas de acá. “La Urbe” ha demostrado en estos dos meses que talento hay, lo que falta es garra. Productoras también hay, pero tienen miedo de aventarse. Falta motivación, porque creatividad sobra.
¿Han experimentado algún tipo de censura por los contenidos que presentan? ¿Quién impone los límites?
“La Urbe” trabaja con una autocensura, pero limitada. Es decir, lo que no queremos es caer en el amarillismo, tampoco en el cine “snuff”. No queremos mostrar violencia y sangre solo por mostrarlas. Tampoco caer en la vulgaridad: nos tapamos la boca para que no se nos salga un “hijueputa”.
Pero las malas palabras son parte de esas historias ocultas que pretenden contar.
Sí. Lo que sucede es que, más que malas palabras, son coloquialismos, que no alimentan en nada el contenido de la serie.
¿No temen que los tipifiquen como un programa cargado de temas violentos?
Creo que ya se nos ha tipificado así, pero no podemos ocultar algo tan obvio. Tal vez queremos contar la historia de un médico, y quizá va para su casa y ve un asalto. Esto quiere decir que el fenómeno de la violencia, por estar inmerso en todos los demás ámbitos, no se puede ocultar. Hay cosas que son innegables: La violencia social no la podés tapar con un dedo.
¿ En qué se diferencia “La Urbe” de otras producciones nacionales que ya existen?
Queremos que se entienda una cosa: No somos un “reality show”, representamos artísticamente la realidad. No estamos estereotipando que el ladrón viva en la Tutunichapa, ni que la señora del mercado viva en Soyapango. No son estereotipos los que queremos presentar, sino reflejar con música, encuadres, transiciones e historias la realidad del salvadoreño, ya sea para bien o para mal.
¿Canal 12 fue el primer canal para comercializar la serie?
Cuando ya se tenían varios capítulos grabados empezamos a negociar con los canales para llevar la serie al aire. Recuerdo que llegamos con Manuel Corona, el jefe de producción del canal, y cuando le mostramos el primer demo nos dijo con estas palabras: “Para que yo diga que algo está bueno, está cabrón…pero esto está muy bueno. Es un producto que tiene valor agregado”. Esas palabras nos abrieron las puertas, aunque el Doce no había sido la primera opción.
¿Tocaron otras puertas antes?
Sí. Hablamos con otros canales antes, pero no se logró hacer “clic” en la negociación.
¿Telecorporación Salvadoreña, por ejemplo?
(La abundancia verbal de Heredia se frena con esta pregunta. Momento largo de silencio)
Mirá, esto que voy a decir es muy delicado porque la productora también hace publicidad y esto le puede traer consecuencias con los contratistas, pero en fin es algo que se tiene que decir.
Dale.
Sentimos que hay bloqueo por parte de una de una de las televisoras más importantes hacia la producción nacional. Porque ellos pretenden acaparar con todo y cuando le llevás el producto te dicen que sólo el 20% de ganancias será tuyo, a pesar de que les llevés todo hecho. Es decir, financieramente, te ahogan.
Y ahora que “La Urbe” es toda una realidad, si ellos les ofrecieran un espacio, ¿lo aceptarían?
(Otra pausa larga invade la conversación) Mmmmmm… No te sabría decir. Bueno, aunque al final de cuentas, lo que interesa es continuar.
¿Entonces no descartás esa posibilidad?
No se descarta, aunque es muy lejana por la competencia que hay entre ambos canales. Pueda ser incluso que ellos se motiven a hacer un programa parecido.
¿Qué dirían si TCS hace algo parecido?
No nos extrañaría ni molestaría. Por el contrario, uno de los objetivos de “La Urbe” es que otras productoras hagan programas parecidos o mejores, porque sería un nuevo reto para nosotros. Si algo así sucede por lo menos sabremos que fuimos nosotros los que rompimos el tabú de que aquí no se puede hacer algo original.
¿La serie es económicamente rentable?
Sinceramente, no. Ahorita estamos socando la pita, porque hasta ahora la productora es sólo inversión. No ha habido para nada retorno porque aún no hay pauta comercial. Pero creemos en lo que estamos haciendo. “La Urbe” sigue adelante, hasta que nos elevemos o nos caigamos de la hamaca.
¿Hacia a dónde va “La Urbe”?
Hay Urbe para rato, y después de “La Urbe” le apostamos a una novela y a una película nacional. La idea es vencer barreras y no negarnos la oportunidad de soñar. Esto empezó como un sueño y ahora es toda una realidad. Ahora que ya encontré el camino, quiero producir audiovisuales de aquí hasta donde me dé la vida. |