El desplazamiento forzoso, violación directa al DIH
Por Jaqueline Lazo
Periodista
El Derecho Internacional Humanitario (DIH), en tiempo de guerra, vela por los derechos de los civiles. Estos pueden verse en medio de las dos fuerzas beligerantes, y por tanto se tuvo que legislar para lograr que las partes no los mataran o destruyeran sus bienes materiales.
 |
Foto:Jaqueline Lazo |
La guerra no terminó al callar las balas, hay secuelas psicológicas en las personas que no son tratadas, sostiene la Asociación Cristiana para el Desarrollo de El Salvador (CRIPDES) |
|
“Las razones por las cuales se puede exigir un desplazamiento es cuando en el conflicto demuestre que no hay seguridad para la población o exista una evaluación minuciosa de la situación militar que lo hagan necesario ”, reza en la Sección: D, artículo 53 del II Convenio de Ginebra, donde se desarrolla el DIH.
Durante la guerra en El Salvador, entre 1979 y 1991, una de las principales causas del éxodo masivo de civiles fue por la “política de tierra arrasada”, que consistía en la eliminación sumaria de la población que residía en zonas consideradas ocupadas por terroristas. “Esta política fue implementada por el Ejército salvadoreño, con ayuda del Gobierno estadounidense”, afirmó Wilfredo Medrano, abogado de Tutela Jurídica del Arzobispado, en San Salvador. Esta política fue una violación directa al Artículo tres, común a los cuatro Convenios de Ginebra.
Asimismo el desplazamiento forzoso incrementó las condiciones de pobreza y vulnerabilidad de la gente al obligarla a moverse de un lugar a otro, sin las debidas condiciones económicas para sobrevivir. Hubo un deterioro de las familias movilizadas y en consecuencia de la economía del país. “En su mayoría, los campesinos se vieron forzados a abandonar su medio familiar y vivir en un ambiente ajeno y con frecuencia hostil” , comentó Ovideo Mauricio González, director de Tutela Legal.
El éxodo obligatorio fue tanto a nivel nacional (campo-ciudad) e internacional. Luego, al terminar la guerra, había toda una labor por hacer. “Se trabajó con 21 mil personas, quienes fueron reubicadas en su lugar de origen. Actualmente, se trabaja con personas que no están a gusto con su situación, siempre en el área del campo, por problemas de violencia ”, señaló Lorena Martínez, presidenta de la Asociación Cristiana para el Desarrollo de El Salvador (CRIPDES).
Pero no todos decidieron regresar por temor a las represalias, la dirección de los flujos migratorios ha estado determinada por aquellas áreas donde se da una mayor actividad económica y una oferta de servicios más amplia. Esto provocó una concentración poblacional en la zona sur occidental del país, especialmente en el Área Metropolitana (AMSS).
La incorporación de la población, en el AMSS, fue dirigida por Fundación Salvadoreña para el Desarrollo (FUNDASAL), con proyectos de lotificacion y adquisiciones de viviendas para los desplazados; además se hicieron trabajos de reconstrucción en áreas dañadas por la guerra.
Para 1992, los desplazados en el país eran 1 millón 473 mil 154 , de los cuales el 20% fue absorbido por San Salvador; mientras que un 11% en San Miguel, y el resto se distribuyó en los departamentos de la zona occidental, no afectados demasiado por la guerra . “Según el Informe de la Verdad, el Ejército violó de una manera más evidente el DIH, por quemar viviendas, minar zonas de trabajo agrícola de la sociedad civil,” afirmó Marcos Alemán, director de proyectos de CRIPDES.
En este sentido, las Convenciones de Ginebra contienen normativas mínimas para que las partes involucradas midan sus acciones. El conocimiento y la aceptación del DIH, sin duda ayudará a las personas desplazadas a reconocer, reclamar y defender sus derechos, con la ayuda de la sociedad internacional aunque esté presente de una forma neutral.
Las personas que se vieron obligadas a desplazarse tienen características comunes, la mayoría eran de clase económica baja, muchas no tenían condiciones para sobrevivir en medio del conflicto. Por tanto, la defensa del DIH sin duda ayudará a que la sociedad salvadoreña no repita los errores del pasado |
|
 |
| La “guinda” hacia la ciudad |
|
| |
Durante la guerra, el campesino se vio obligado a establecerse en zonas que les eran desconocidas. |
| |
Destaca la migración bruta de 1980, representando cerca del 15% del total rural (178.010) y el 11% del total urbano (624.401).
Otro salto de la tendencia se da en 1982 en ambos sectores, pero en menor escala que el de 1980.
A partir de 1983 hay una tendencia sostenida ascendente, sin presentar cambios bruscos.
Sin embargo, la porción de movimientos migratorios ocurridos a inicios de los años 90s es sólo tres puntos porcentuales menores que la de 1980 en el área rural.
Mientras que en el sector urbano, la migración es igual en los años 80, 90 y 91.
Dentro del territorio salvadoreño se orienta hacia los departamentos de San Salvador y La Libertad, especialmente a las áreas urbanas, es decir al Área Metropolitana de San Salvador (AMSS).
El 79% de los migrantes se han dirigido hacia esta zona, constituida por los departamentos de San Salvador, La Libertad, Sonsonate y Santa Ana. |
|
| |
|
|
| |
| |
|
| |
| |
| |
|