“Podemos vivir sin energía eléctrica, pero no sin agua”
Por Rosalba Noyola
Periodista
En la actualidad, el gobierno salvadoreño está buscando la creación de nuevas centrales hidroeléctricas que funcionen a base de energía renovable, para sustituir la energía que se denomina de producción térmica, la cual funciona a base de petróleo.
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Foto: Rosalba Noyolal |
Desembocadero de basura. En uno de los desembocaderos de la presa Cucumacayan, podemos encontrar basura, por lo que no vemos como se pueda preservar el medio ambiente. |
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En El Salvador existen13 proyectos hidroeléctricos de pequeña escala, de los cuales, sólo siete están en operación, la mayoría de ellos ubicados en la zona occidental del país, que es rica en vertientes que desembocan en grandes ríos, propicios para la construcción de estas pequeñas presas.
Un nuevo proyecto se está pensando ejecutar en el Cantón Sisimitepet, del municipio de Nahuizalco en el departamento de Sonsonate. Una presa que producirá energía renovable con capacidad de 2 megavatios, una cantidad menor que la produce la presa Cucumacayan (2.2megavatios), ubicada en el Cantón Posthan Centro de la misma localidad a tan sólo 3 Km., del lugar donde se pretende construir la nueva presa El Jabio.
La empresa encargada de la obra es la Sensunapan S.A de C.V. Esta compañía pretende sacar provecho del cauce del río que lleva el mismo nombre y nace en los límites de los municipios de Juayua y Nahuizalco y desemboca en el Océano Pacífico.
Al consultar al ingeniero Axel Söderberg, miembro de la empresa que implementaría el proyecto, y rector financiero de la UCA, sobre la construcción de la central hidroeléctrica y su posible impacto en el medio ambiente, él respondió que todo proyecto por pequeño que sea siempre representa un impacto en el medio ambiente. “Este sería menor, ya que no se produciría energía a base de petróleo, sino con técnicas renovables”.
El costo aproximado de la obra sería $780 millones, cuyo monto es elevado si lo comparamos con una hidroeléctrica a base de petróleo ($180 millones). Asimismo, el tiempo de construcción se vería ampliado a dos años, pero esto con un menor impacto al medio ambiente.
Según el ingeniero, él promueve estos proyectos ya que en el año de 1987 la UCA y la CEL realizaron un convenio denominado “Pequeñas Centrales Hidroeléctricas”, el que pretende se produzca en el país energía menos dependiente del petróleo. Con esto se espera producir menos daños a nuestro ya dañado medio ambiente.
“Es un proyecto que llevaría progreso y desarrollo a la zona, los beneficiados serían los mismo habitantes, ya que se generarían fuentes de empleo, como carpinteros, albañiles, el dinero que se invirtiera en la obra quedaría en esas mismas personas”, manifestó Alex Söderberg.
“Podemos vivir sin energía eléctrica, pero no sin agua”, afirmó, Francisco Pulque, Representante para la Defensa de los Recursos Naturales de Sisimitepet y poblador del lugar. Considerando que lejos de traer desarrollo y progreso la implementación del proyecto hidroeléctrico, únicamente los dejaría sin sus recursos hídricos, que por las condiciones de pobreza en que viven no podrían obtener por otros medios.
El Ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales, para otorgar permisos de construcción de una presa requiere llenar un formulario, en el que se encuentra el apartado “Aspectos de los medios físico, biológico, socioeconómico y cultural que podrían ser afectados por la ejecución de la actividad, obra o proyecto ”.
Este básicamente tendría que especificar el espacio físico, que para el caso sería el río, que sirve de soporte económico a varias familias del lugar que lo utilizan para pescar, obtienen cangrejos, camarones, los cuales son comercializados y en otras ocasiones les sirven como alimento. En la orilla del río se encuentran tulares, que luego es utilizado para elaborar los petates, actividad que es muy trabajada por los habitantes de la zona y luego distribuirlo.
Asimismo, el lugar es rico en vegetación, árboles de gran tamaño, algunos de los cuales tendrían que ser talados para construir el dique. La diversión desaparecería para las 1,300 familias cercanas al lugar que suman un total de 11,300 personas aproximadamente, que por su bajo nivel de recursos económicos, no tienen la posibilidad de asistir a un
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Foto: Rosalba Noyolal |
Caida de río. Este es el río Sensunapán en la parte que cruza por el Cantón Sisimitepet de Nahuizalco, sobre el cual se pretende construir la represa. |
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centro turístico o recreativo lejos de su lugar de origen.
La apuesta de los pobladores de la comunidad de Sisimitepet es no dejar que se construya la presa en esta zona, ya que consideran que es muy perjudicial para el medio ambiente, y para los que utilizan el río para satisfacer sus necesidades básicas como: lavar ropa, bañarse, las cuales no pueden realizar de otra forma, ya que no cuentan con el servicio de agua potable.
Los posibles afectados se encuentran angustiados ya que tras varias cartas al MARN, deseando conocer si ya se otorgó el permiso para la construcción de la obra no han obtenido respuesta. El 5 de enero del 2005, el Ministro del MARN, para esa época Hugo Barrera, les confirmó el desconocimiento de la intención de construcción de la central hidroeléctrica, por lo cual al día siguiente mando una inspección a la zona.
El 11 de febrero del mismo año la comunidad recibe el informe elaborado por las personas que realizaron la inspección, en el que manifiestan los grandes desastres ambientales que se ocasionarían si se llegará a construir la presa.
“En diciembre del 2005 pedimos a la Alcaldía de Nahuizalco y al MARN nos informará si ya habían otorgado el permiso, pero de ninguna de las dos instituciones recibimos respuesta hasta esta fecha”, dijo Samuel de Jesús Pérez, representante de la organización comunal y pescador de la zona.
El Artículo 20 de la Ley del Medio Ambiente obliga a la empresa interesada en la construcción de un proyecto de esta índole, a realizar una consulta ciudadana.
Con el fin de cumplir este requisito la Alcaldía de Nahuizalco dirigida por el edil Jorge Alberto Patriz y los empresarios de la Sensunapan S.A de C.V, teniendo como intermediario al párroco del municipio José Antonio Alfaro, se acordó realizar mencionada consulta el día 13 de noviembre de 2004 en la comunidad de Sisimitepet. Según Pulque los empresarios no se presentaron, por lo que dicha consulta aún no ha sido realizada.
El Ing. Söderberg afirma que el permiso no ha sido obtenido, pero si manifiestó que la consulta ciudadana que requiere el MARN fue realizada. Por esta razón, se encuentran en la compra de los terrenos de los habitantes del Cantón que son necesarias para la construcción de la presa, y tener todo listo cuando obtengan el permiso e iniciar la construcción.
Quisimos conocer la opinión del actual alcalde de Nahuizalco, Stanley Grijalva, sobre el conocimiento de los avances de la construcción de la presa, pero no fue posible, ya que él no se encontraba en el lugar, y empleados de catastro mencionaron desconocer el caso.
Lo mismo sucedió en el MARN, tras querer conocer sobre la otorgación del permiso ambiental requerido para la construcción de la central hidroeléctrica, nos dijeron que no tenían autorización para brindar información sobre el tema.
“No podemos permitir que pisoteen la dignidad humana de las personas, sencillas de nuestra comunidad, robarles el agua, sería condenarlos a vivir en un desierto, que ellos no quieren para sus futuras generaciones, por ello estamos en contra de la construcción de la presa, ya que matarían unos de los pocos pulmones que como pueblo nos queda”, comentó José Reinaldo Lira, actual párroco de Nahuizalco.
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| Occidente del país con nueve presas hidroeléctricas |
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Cutumay Camones, Santa Ana
San Luís 1, Santa Ana
San Luís 2, Santa Ana
San Luís 3, Santa Ana
Río Sucio, San Matías, Santa Ana
Cucumacayan, Nahuizalco, Sonsonate
Sonsonate, Sonsonate
Miralvalle, Sonsonate
Bululú, Sonzacate, Sonsonate |
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