Editorial
El llamado de auxilio
Las cifras de muertos y heridos en accidentes de tránsito en El Salvador parecen que nos enorgullecen en vez de asustarnos. Creo que Juan Cayuela, de la organización no gubernamental Bomberos en Acción de España, no esperaba la sonrisa que se formó en el rostro del personal de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA) que asistía a la charla sobre primeros auxilios.
“Es increíble”, “los números son escalofriantes”, repetía el bombero español, luego de informar de que sólo en el 2006 tuvimos 82 muertos en accidentes de tránsito y 430 heridos. Y al parecer en el 2007 superaremos la cifra, porque a marzo las autoridades contabilizan ya 231 muertos y 870 heridos.
Tampoco a nadie pareció extrañarle el susto que se llevó Cayuela cuando fue sobrepasado por dos vehículos que intervenían en las famosas carreras ilegales, por la zona de Santa Elena, en el municipio de Antiguo Cuscatlán, departamento de La Libertad. “Vimos a un grupo de jóvenes, eran como universitarios”, comentó el bombero, quien todavía no salía del asombro porque casi termina en una cuneta por la intempestiva aparición de los autos de carrera.
El pedido de ayuda no se hizo esperar. Apelaba a nuestra conciencia para que hiciéramos algo, es decir un panfleto, una campaña de sensibilización, donde diéramos a conocer los datos a los y las estudiantes. El mensaje estaba claro: las universidades deben hacer algo.
Era el momento de la verdad. De demostrar la responsabilidad que tenemos con nuestro alumnado: compartir información que les ayude a tomar decisiones en la vida. Y justamente que les ayude a mantener vivos y alejados de situaciones de riesgo, las cuales los pueden llevar a terminar en un ataúd o confinado en una silla de rueda por haber sido irresponsables a la hora de manejar un vehículo.
Fue curioso como después de la conferencia de Cayuela salió una información de que El Salvador se preparaba, a petición de las Naciones Unidas, para celebrar la Primera Semana Mundial sobre Seguridad Vial, del 23 al 29 de abril. ¿El objetivo? Reducir el número de muertos.
Estoy segura que Cayuela piensa que siete días de “campaña” no disminuirán las estadísticas que lo tienen anonadado. Tampoco observé la preocupación tan evidente en el rostro del bombero español en las caras de las autoridades locales, al momento de dar a conocer a los medios de comunicación la realidad de los accidentes de tránsito en las carreteras salvadoreñas. ¿A qué se deberá la diferencia?
A la forma de ver los datos, a las distintas maneras de interpretar la trágica realidad, del todo prevenible. Yo me quedó con esta última, usted elija otra o agregue más a la lista. Está en todo su derecho, igual que cuando maneja, aunque entonces tiene el poder de conducir de una forma responsable o temeraria. |