“Edúcame con equidad”
Lavinia Artiga
Periodista
“A nivel mundial la negación de los derechos de las niñas empiezan desde la niñez”, expresa Patricia Iraheta, directora de la Asociación de Mujeres por la Dignidad y la Vida- Las Dignas. La escuela que es una de las principales instituciones sociales que tiene como responsabilidad educar y formar a los estudiantes, promueve el sexismo infiltrado en sus enseñanzas.
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Foto: Lavinia Artiga |
“Hay que modificar las prácticas discriminatorias que se presentan en el aula y en la dinámica de la comunidad educativa”, expresa Patricia Iraheta, directora de Las Dignas |
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El sexismo en la educación se entiende como todo “el conjunto de actitudes, comportamientos y valores que introducen la desigualdad y la jerarquización en el trato entre hombres y mujeres sobre la base de la diferenciación del sexo”, según lo definen Las Dignas en su libro “¿Yo sexista?”
Las diferentes instituciones del Estado son las responsables de garantizar el cumplimiento del derecho a la educación, tanto a niños como a niñas, hombres y mujeres sin excepción alguna.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 26 contempla que toda persona tiene derecho a la educación y que tendrá por objeto el pleno desarrollo de personalidad humana y el fortalecimiento y el fortalecimiento de los derechos humanos.
Ante esto se ha realizado conferencias mundiales que comprometen a cada país a asegurar la igualdad del acceso de las mujeres a la educación, según los objetivos planteados en la conferencia mundial de educación para todas en Beijing, 1995 y Dakar, 2000.
LA VERDADERA SITUACIÓN DE LAS MUJERES EN EL PAÍS
El Salvador es uno de los países donde el sexismo se manifiesta a gran escala y no sólo en la escuela, sino en todas las instituciones sociales: la familia, los medios de comunicación, la iglesia, etc.
La familia es la primera institución que se encarga de transmitir estos valores. Desde el momento en que se hace trato diferenciado dependiendo de si es niña o niño se está promoviendo el sexismo.
“Yo a mi hija le digo que tiene que aprender a cocinar, lavar y planchar, porque todas las mujeres tienen que aprender, también tiene que ayudarme con los quehaceres de la casa”, asegura Juana Cruz, madre de familia.
“Los medios de comunicación utilizan a las mujeres como objetos para atraer público, que promueven el sexismo, la violencia, etc. y sobre todo teniendo el alcance y las posibilidades de promover una ecuación diferente, no muestran interés por ello. También las iglesias, que promueven el conformismo y la sumisión de las mujeres así como su rol tradicional de madres y esposas abnegadas”, afirma Blanca Aragón, especialista en educación con enfoque de género.
El sexismo en la escuela
La sociedad ha creado todo un estereotipo de la imagen de la mujer y se piensa en ella como ama de casa, madre, esposa, hija, trabajadoras, pero con la condición que siempre cumplan con los deberes del hogar. “Yo tuve que dejar la universidad cuando salí embarazada de mi esposo, porque tenía que dedicarme a cuidar a mi niño y no pude terminar su carrera”, afirma Karla Sifontes.
Pero la problemática de la discriminación de la mujer en el ámbito educativo no sólo radica en la falta de oportunidades, sino también en la enseñanza que se transmite en las instituciones educativas.
“Muchos centros educativos, institucionalizan el sexismo, por medio de sus normas, el currículo, pero sobre todo con la ausencia de medidas que hagan cumplir las políticas a favor de la mujer”, señala Aragón.
“En mi escuela a las niñas nos toca quedarnos después de clase a hacer la limpieza y a veces nos ponen a lavar los baños y a lo varones no los ponen a hacer esto.”, explica Eunice Martínez, estudiante de segundo grado.
“La profesora nos dice que las mujeres, además de ser amas de casa podemos ser inteligentes y trabajar en lo que queramos, pero sin descuidar el hogar, porque esa es una de nuestras responsabilidades”, dice Jacqueline Amaya, alumna de sexto grado.
Pero los alumnos no son los únicos que se ven afectados por el sexismo, también las docentes. “En la escuela la directora le da más importancia al trabajo que realizan los maestros que al de las maestras. También tenemos el problema que la mayoría de capacitaciones sólo son para ellos y a nosotras nos dejan fuera”, afirma Nora Majano, maestra de kinder y primer grado.
“El sexismo en la educación reproduce patrones culturales, estereotipos y formas de relacionarse que promueven la violencia de género. Si desde la educación se promueve que hay un sexo débil, que los hombres son más importantes, etc. esto induce a pensar y a sentir que las mujeres somos propiedad de los hombres, que ellos deben ejercer el poder, etc. lo cual genera relaciones de poder desiguales, que son la base de la violencia de género.”, expresa Blanca.
“El sexismo en la escuela se puede transmitir por medio de contenidos explícitos y ocultos”, expresa Mayra Scott, coordinadora del programa de educación para la equidad de género, de Las Dignas.
“El currículum explícito es el currículo formal, previsto, elaborado por el MINED, que incluye todos los programas y materiales que el MINED diseña para su aplicación en los centros educativos”, explica Blanca Aragón.
En el caso del currículo oculto están todo el conjuntos de actitudes, valores y normas que el docente transmite sin ser conciente de ello.
¿QUÉ HACER PARA EVITAR LA EDUCACIÓN SEXISTA?
Una de las propuestas que se ha planteado para mejorar el sistema educativo ha sido la aplicación de un modelo educativo no sexista.
Esta propuesta surgió, en Latinoamérica, en la década de los 80' ante la demanda diferentes organizaciones educativas y feministas que se unieron para promover la campaña “trabajemos por una Educación No Sexista”.
Diversas organizaciones en El Salvador trabajan a favor de este modelo educativo. La Asociación de Mujeres por la Dignidad y la Vida- Las Dignas trabajan con diferentes centros educativos, a través de su programa de educación, para promover e implementar el modelo de educación no sexista en diferentes centros escolares.
El modelo que trabajan Las Dignas consiste en educar de manera integral al alumnado, mejorando la calidad pedagógica del aprendizaje, preparando a los estudiantes para la responsabilidad, el respeto, la autonomía, la capacidad de tomar decisiones sobre su futuro a fin de que sean adultos competentes en todas las áreas de su vida.
Todos estos objetivos se logran a través de diferentes estrategias como la sensibilización social, labor de incidencia política, impulsar acciones para el cumplimiento acciones para el cumplimiento de los derechos de las mujeres y articular iniciativas de acciones no sexistas dentro de las instituciones educativas.
Para lograr la inserción de esta propuesta de modelo educativo es necesario incidir en los gobiernos locales para que incorporen la equidad de género en los planes de desarrollo municipal.
Según Las Dignas a pesar de todo lo que se ha logrado en el marco nacional con la implementación de este modelo de educación es necesario seguir trabajando, ya que continúa presentándose obstáculos para la alcanzar todos los objetivos propuestos. |