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Registro de estudiantes a distancia crece a ritmo del 20% anual

Julio A. Mejía Hernández
Redacción

Cada año, alrededor de 20% más de salvadoreños respecto del año anterior se inscriben en el programa de educación secundaria a distancia del Ministerio de Educación (MINED), según la encargada de dicho esquema de enseñanza, Lucía Guillén.

Foto: Julio A. Mejía Hernández
El Ministerio de Educación se encarga de informar a estas personas que necesitan de este programa, aunque últimamente no tienen los recursos para hacerlos.

La cifra aumentó en más de 3 mil alumnos para la matrícula de este año, llegando a tener para 2005 un total de 30 mil estudiantes inscritos.

Este programa, dice Guillén, intenta beneficiar a aquellas personas que por motivos laborales, por embarazos a temprana edad o por edad avanzada no pueden seguir un programa normal de estudios en un centro de enseñanza.

Tatiana Constanza, estudiante bajo este programa, había visto frustrada su formación académica después que a sus 17 años quedara embarazada. “Es que no supe qué hacer, yo pensé que ya no iba poder seguir estudiando”, recuerda esta joven.

Ella se forma actualmente en el Centro Cultural Salvadoreño, asistiendo todos los domingos por la mañana. “Lo bueno de este programa es que no hay necesidad de venir siempre, sino que mis tareas las hago en el tiempo que tengo entre la semana” dice Tatiana.

Hasta la fecha, son 231 centros educativos los que han implementado el programa de educación a distancia, entre nacionales y privados de todo el país.

Algunos de los centros penales también han aprovechado este método, como es el caso de los internos del departamento de Sonsonate, que asisten al centro escolar Miguel Ángel González. Los reclusos del penal de este departamento reciben su título certificado por el Ministerio de Educación al graduarse del programa.

Para estudiantes “maduros”

La única restricción que establece el MINED para ingresar al programa es la edad del aspirante: debe tener más de 15 años debido a que, según valora esta cartera de Estado, “se necesita cierto nivel de madurez para seguir el proceso que implica la educación a distancia”.

El proceso consiste en que los alumnos deben asistir una vez a la semana a clases y en esa sesión los docentes despejan las dudas de los alumnos, para que luego ellos se lleven tarea para entregar la semana siguiente.

Según Cindy, una alumna que hoy cursa tercer año de bachillerato, los estudiantes desertan “cuando ven la cosa seria y que no es solo de llegar un día, sino que hay que trabajar siempre”.

De acuerdo con los datos de Guillén, “de los que entran a tercer año (de bachillerato), se gradúan un 90%, es decir, un promedio de 3 mil alumnos por año”.

Más allá del alcance logrado con la educación hasta el nivel de bachillerato, el ministerio premia solo a aquellos graduados que hayan tenido un buen rendimiento. “No podemos entregar becas a menos que salgan con alta puntuación en la PAES (Prueba de Aptitudes y Aprendizaje)”, dijo Lucía Guillén.