La “canillita” de Merliot
Por
Kathya Catota
Periodista
Sus días comienzan a las 4:00 de la madrugada, pues a las 4:30, elmicrobús distribuidor de periódicos ya está en la puerta de su casa.
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Foto: Kathya Catota |
La señora del diario. Tras el titulo que le han dado en la colonia, hay una mujer emprendedora que cada día se gana el sustento de su hogar. |
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“Debo estar pendiente para recibir el pedido, después hago el desayuno y me alisto para ir a trabajar. Me pongo calcetines, mis inseparables tennis y unos treinta diarios en la cabeza”, comentó MarinaEstela de Merino.
Marina es una señora de 66 años, desde hace más de una década se dedica a la venta de periódicos en la zona de Cuidad Merliot, exactamente en las tres etapas de Jardines de La Sabana.
El hecho de que no tiene otra persona que le ayude a repartir el periódico, es lo que la hace recorrer grandes distancias. “Yo no puedo llevarme todos los diarios a la vez, es por eso que como aquí vivo en la colonia, cuando se me terminan los que he traído en el primer viaje, regreso a mi casa a traer más”, afirmó.
Para los habitantes de esta colonia ya les resulta de lo más común despertarse o salir a su puerta cuando escuchan gritar en un tono cantado: “Diario de Hoy y La Prensa”
Sí, estos son los gritos con los que a doña Marina anuncia su venta. Desde las 6:00 de la mañana las calles de esta ciudad son testigos de su andar. Son muchas las sendas y pasajes por recorrer, a pesar de sus años, ella mantiene un ritmo apresurado al caminar y una voz muy fuerte.
-Buenos días, ¿cuál va querer?- Son las palabras que menciona Marina cada vez que alguien se interesa por su venta. Dirige su mano hacia su cabeza para tomar un periódico, lo entrega,y se despide con un “gracias” y una sonrisa.
“La señora del diario”
-Shhh, shhh- es el sonido que se escucha desde algunas ventanas para indicar que desean comprar el periódico.
Unas personas salen de su casa y dicen: -Diario-
Y no falta una casa en que un niño anuncie a gritos: -¡Mami ya viene la del diario!-
Para los habitantes de La Sabana ella es “la señora del diario”, pocos conocen qué es lo que hay detrás de esta vendedora de periódicos, muchos ni siquiera saben su nombre.
“Es una señora amable, yo le compro el periódico de vez en cuando, no he tenido mucho contacto con ella, porque como uno sólo la ve en el ratito cuando pasa por aquí, no tiene uno el tiempopara platicar”, dijo Maria Ester Fuentes, habitante de la segunda etapa deJardines de La Sabana.
Lo que muchos no saben es que esta señora es madre de 6 hijos. Fue a partir desde que su esposo dejó de trabajar queella se dedicó a la venta de periódicos.
“Mis hijos ya están grandes, a como pudimos los hemos sacado adelante, ellos nos reconocen el esfuerzo que hicimos, pero como está la economía yo también contribuyo al hogar con el ingreso que obtengo de este trabajo”, afirmó.
“En la casa vivimos 6 personas, porque tengo a dos hijas viviendo conmigo, mi esposo y dos nietas, una está pequeñita, cuando termino de vender los diarios del primer viaje voy a la casa a traer más, pero de una sola vez aprovecho para darle el cereal o cambiar el pañal de la tiernita. Mi esposo la cuida mientras yo ando trabajando, pero uno de mujer es más cuidadosa”, comentó.
Por encargo
Este ya es el segundo viaje que hace Marina para repartir el periódico. “Estos son los diarios por encargo, los paso tirando debajo de los portones o se los doy a quién esté en la casa”, comenta mientras sube las gradas de una vivienda.
-Buenos días- dijo una clienta a doña Marina.
-Buenos días- respondió
-Miré ya se enteró del accidente que acaba de tener el Alcalde Ortiz- preguntó la clienta.
-No, no sabía, ¡Ay pobrecito!- se lamentó doña Marina.
“Cosas así es todo lo que uno medio platica con la gente que se queda en la casay me recibe el periódico, en otras no, ni me ven. Sólo me miran hasta el fin de semana que me pagan todos los diarios de la semana”, confesó Marina.
Ya tiene tres horas de caminar y no presenta ninguna señal de cansancio. “Ya me acostumbre a caminar bastante, al principio si me costaba pero ahora no, cada día camino 4 ó 5 horas depende de que tan rápido termine mi venta”, afirmó.
La competencia y los peligros
El trabajo informal también requiere de lidiar con compañeros del mismo oficio, aunque más que compañeros resultan ser competencia.
“En la colonia también pasa un niño vendiendo. Mis clientespor encargo, a las que les dejo fiado, esos no me cambian, pero hay otras personas que le compran al que pasa primero”, afirmó Marina.
Esto afecta en cierta manera en las ganancias de ella. “La calle es libre todos tenemos la necesidad de vender, así que allá la suerte de cada quién, no haypor que pelearse”, señaló.
Antes, doña Marina trabajaba directamente para la empresa como distribuidora. Vendía entre 300 y 400 ejemplares al día. Pero desde que el dólar comenzó a circular en el país y los precios de los periódicos subieron, experimentó una baja en sus ventas. Ahora depende de un distribuidor y sus ganancias son de acuerdo a la cantidad que venda.
En el andar diario ella se enfrenta a algunos peligros: Uno es que está expuesta a adquirir enfermedades respiratorias, ya que a diario respira humo de los buses y en la época de invierno se moja conlas lluvias. El otro problema, por gracioso que parezca, son los perros.
“A la hora que paso repartiendo el periódico varias personas dejan salir a sus perros para que hagan sus necesidades afuera o para que se distraigan un rato. Siempre encuentro unos debajo de los carros, otros en los jardines y la mayoría me saca carreras o sustos, ya en dos ocasiones me han mordido”, agregó.
Ya son las 10:00 a.m. Doña Marina ha finalizado su trabajo. Seguro las personas que recibieron su periódico ya están informados, pero sin imaginar todo lo que Marina pasa cada mañana para poder entregar el periódico en sus manos. |