38 años sin justicia para el rector asesinado

0
532
Foto de Mario Rogel. Mauricio Ulloa, hijo del rector asesinado expone el caso ante los jueces del X Tribunal Internacional para la Aplicación de la Justicia Restaurativa.

El rector de la UES fue ametrallado por un escuadrón de la muerte en las cercanías de la embajada de Estados Unidos, sobre la 25 Avenida Norte, pocos días antes de viajar a Alemania donde recibiría el Premio Alternativo de la Paz, por su trabajo en pro de la democracia en El Salvador.

Por Mario Rogel

La mañana del 29 de octubre de 1980, Félix Ulloa se dirigía hacia un autobanco ubicado entre la 25 Avenida Norte y la 29 Calle Poniente de San Salvador. Desde hacía tiempo él y su familia habían recibido múltiples amenazas de muerte. La violencia psicológica sumada a la violencia social que afrontaba el país, creaban una turbada atmósfera para el entonces rector de la Universidad de El Salvador (UES).

A pocos metros estaba ubicado un retén del Ejército Nacional que controlaba la zona. A lo lejos se observaba una camioneta que se dirigía hacia la salida del autobanco, lugar donde se encontraba el vehículo del rector. De la camioneta se bajaron dos hombres con fusiles G3, los cuales arremetieron contra el Ing. Ulloa y Francisco Cuellar, el motorista designado, quien murió inmediatamente.

Tras el ataque, Mauricio Ulloa, uno de los hijos, se enteró sobre lo sucedido, quien acudió junto a su familia al lugar de los hechos. Al llegar, se percató que un convoy del Ejército había montado un perímetro sobre la zona, limitando por completo la entrada de cualquier civil, incluyendo a Comandos de Salvamento, quienes intentaban rescatar a su padre.

Aproximadamente dos horas después del ataque lograron auxiliarlo y fue trasladado a la entonces Policlínica Salvadoreña, actualmente el hospital Profamilia, donde en un principio se negaron a atenderlo. El reloj marcaba las dos de la tarde cuando la intervención quirúrgica terminó, su estado era reservado.

Poco después, una patrulla del Ejército, enviada por el entonces Presidente José Napoleón Duarte, se acercó al lugar. El Sargento encargado subió hasta el lugar donde se encontraba convaleciente Félix Ulloa, le tomó el pulso y se dirigió a la familia asegurando que iban a resguardar su seguridad.

Foto tomada del sitio http://biblioteca.utec.edu.sv.
Foto tomada del sitio http://biblioteca.utec.edu.sv.

En la madrugada del 30 de octubre, en la Policlínica, Ulloa falleció. La vela y el entierro estuvieron cargados de mucha tensión por las distintas amenazas que recibía la familia, el temor se prolongó hasta años después.

El caso de Ulloa nunca fue resuelto en los tribunales, hoy en día la familia todavía busca justicia. El pasado jueves 12 de abril, después de 38 años de su muerte, se retomó el proceso de manera honorífica en el X Tribunal Internacional para la Aplicación de la Justicia Restaurativa en El Salvador, realizado en la capilla “Jesucristo Liberador” de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) y organizado por el Instituto de los Derechos Humanos de la UCA.

Para José María Tojeira, Director del IDHUCA, “el Tribunal de Justicia Restaurativa, es un tribunal que busca la verdad de las víctimas. La víctima es la parte que tiene la verdad, siempre”.

El Tribunal Internacional se desarrolló los días miércoles 11 y jueves 12 de abril de 2018. Las masacres, los desplazamientos forzados, las ejecuciones sumarias, las torturas y las desapariciones forzadas, fueron parte de la agenda de los temas abordados por los familiares y conocidos de las víctimas, ante el jurado compuesto por expertos internacionales.

Por estar organizado y ser catequista, Alejandro Ramírez fue perseguido por la Fuerza Armada a principios de los años 80’s. 

Al evento asistieron personas de comunidades que fueron azotadas por la guerra, representantes de diversas organizaciones, abogados y víctimas de distintos casos de violaciones a derechos humanos.

No hay comentarios

Dejar respuesta